This web site requires JavaScript and Microsoft® Internet Explorer 5.0 or better to display and function properly. Please visit Microsoft http://www.microsoft.com/windows/ie/default.asp to upgrade your browser or you can adjust your security settings to enable your browser to read JavaScript. Click here to learn more.
Buscar
Búsqueda avanzada

Palabras clave:
English Site
Puedes ayudar
Únete a nosotros en la lucha contra el VIH y SIDA: Haz una donación a The Well Project.
Versión para impresoraEnviar correo electrónico a un amigo

Cáncer

by Mark Katz, M.D.
Julio de 2003

¿Qué es el cáncer?

El cáncer es el crecimiento anormal y descontrolado de algunas células que puede interferir con las funciones normales del cuerpo. El cáncer puede propagarse (producirse metástasis) desde su lugar de origen hacia otros órganos y partes del cuerpo. El cáncer puede destruir las células sanas y provocar enfermedades y la muerte.


Es importante que el sistema inmunitario funcione normalmente para limitar la aparición del cáncer. Debido a la supresión de la inmunidad, las personas VIH+ son más vulnerables a diversos tipos de cáncer, tres de los cuales llevan a un diagnóstico de SIDA: sarcoma de Kaposi, algunos tipos de linfoma y cáncer del cuello uterino.


Sarcoma de Kaposi (SK)

El sarcoma de Kaposi fue una de las infecciones oportunistas más comunes en los comienzos de la epidemia del SIDA. Esta enfermedad la provoca en realidad un virus llamado virus del herpes asociado al sarcoma de Kaposi (KSHV, Kaposi's sarcoma herpes virus) o virus del herpes humano tipo 8 (HHV-8, human herpes virus), pero el sarcoma de Kaposi se comporta y se trata de igual manera que un tumor canceroso.


El HHV-8 se transmite por medio del contacto sexual o de los productos sanguíneos. El SK siempre ha sido menos frecuente en mujeres, pero lo es también ahora en todos los grupos desde que se introdujeron potentes combinaciones de medicamentos anti-VIH.


El SK que se presenta en la piel no es de riesgo vital. Sin embargo, si éste se propaga a otras partes del cuerpo, en especial a los pulmones, puede causar graves problemas. Un oncólogo (especialista en cáncer) toma normalmente las decisiones de tratamiento basándose en la gravedad o en la etapa de la afección. También puede participar tu médico especialista en VIH y otros especialistas (por ejemplo, el oncólogo radioterapeuta o el dermatólogo).


Síntomas (por ubicación)

Piel (lugar más común donde se presenta el SK):

  • Las lesiones son, por lo general, planas, indoloras y no pican ni producen secreciones.
  • Las lesiones a menudo son rosadas, rojas o moradas y no se ponen blancas al apretarlas (a diferencia de los moretones).
  • Pueden parecer "vesículas sanguíneas" (la lesión implica el desarrollo de vasos sanguíneos).
  • Puede haber hinchazón alrededor de la lesión (linfedema).

Cavidad oral (interior de la boca):

  • Problemas para comer o tragar.

Tracto gastrointestinal:

  • Diarrea
  • Retorcijones
  • Hemorragia

Pulmones:

  • Dificultad para respirar
  • Mucha tos

Diagnóstico

  • Biopsia (se extrae una muestra de tejido y se examina bajo el microscopio)
  • Sarcoma de Kaposi de buen pronóstico:
    - No involucra órganos internos
    - Recuento de células CD4 mayor que 200
    - Sin antecedentes de enfermedades oportunistas (ni diagnóstico de SIDA)
  • Sarcoma de Kaposi de mal pronóstico:
    - Tumores en órganos o éstos son muy voluminosos (ulcerados)
    - Recuento de células CD4 menor que 200
    - Otra enfermedad relacionada con el VIH

Tratamiento

La terapia farmacológica anti-VIH por sí sola puede reducir o hacer desaparecer el tumor (remisión).

  • Tratamiento local con crioterapia o Panretin (alitretinoína en gel) si sólo hay algunas lesiones aisladas
  • Radioterapia, en especial si el tumor es voluminoso y está ulcerado
  • Interferón a recombinante
  • Quimioterapia, que se usa en el sarcoma de Kaposi más extenso o interno:
    - Doxil (doxorrubicina liposomal) o DaunoXome (daunorrubicina liposomal). La forma liposomal minimiza los efectos secundarios (liposomal significa que el medicamento está recubierto en pequeñas burbujas de grasa)
    - ABV (adriamicina, bleomicina y vinblastina)
    - Taxol (paclitaxel)
    - Vepesid (etopósido, VP16)

Linfoma

El linfoma implica el crecimiento descontrolado de las células de los ganglios linfáticos y puede propagarse a otros órganos (en especial a la médula ósea). El linfoma que se propaga al cerebro o a la médula espinal se denomina linfoma del sistema nervioso central (SNC). El virus de Epstein-Barr (VEB) puede estar relacionado con el desarrollo de linfomas.

Los dos tipos principales son:

  • Linfoma no Hodgkin (LNH)
  • Linfoma de Hodgkin (también llamado enfermedad de Hodgkin)

Los linfomas pueden ser más avanzados y difíciles de tratar en personas VIH+, en especial el linfoma del SNC.


Síntomas

  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Fiebre, escalofríos, sudoración
  • Pérdida de peso

Diagnóstico

  • Biopsia del ganglio linfático afectado
  • Técnicas más complejas (por ejemplo, biopsia cerebral, gastrointestinal o pulmonar)

Tratamiento

  • LNH: quimioterapia
  • Linfoma del SNC: combinación de radioterapia y quimioterapia

Cáncer del cuello uterino

El cáncer del cuello uterino está muy vinculado al virus del papiloma humano (VPH). Este virus es la infección de transmisión sexual más común en los Estados Unidos. Distintas cepas del VPH provocan verrugas o crecimiento anormal de las células (displasias) cerca del ano o del cuello uterino.


La displasia es más común en mujeres con VIH avanzado y un recuento bajo de células CD4. A menudo es más grave y difícil de tratar que en las mujeres VIH negativo. La displasia sin tratamiento puede llevar a desarrollar cáncer del cuello uterino, lo que puede ser mortal. El VPH también puede provocar cáncer en la vagina, la vulva y el ano. Cuando la displasia es detectada y tratada tempranamente, se puede evitar el cáncer del cuello uterino.


Síntomas

  • Muchas mujeres no experimentan síntomas.
  • Hemorragia entre cada menstruación es uno de los únicos signos de la displasia cervical avanzada.

Diagnóstico

Prueba de Papanicolau

  • Éste consiste en un examen de evaluación que realiza el médico para verificar si ha habido cambios en el cuello uterino.
  • Un prueba de Papanicolau anormal puede indicar que existe inflamación, infección, displasia o cáncer.
  • Si tu Papanicolau es anormal, puede que necesites una colposcopía (un examen del cuello uterino hecho con un microscopio para examinar el tejido con más detalle).
  • Las mujeres VIH+ tienen 10 veces más probabilidades de tener un prueba de Papanicolau anormal que aquéllas VIH-.
  • Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que:
    - Las mujeres VIH+ se hagan un examen ginecológico completo, que incluya un prueba de Papanicolau, cuando se les diagnostique por primera vez o cuando pidan atención prenatal por primera vez;
    - Las mujeres VIH+ se hagan otro Papanicolau seis meses después;
    - Si ambas pruebas son negativas, se recomienda una evaluación anual;
    - Las mujeres que tengan la infección con el VIH sintomática o que hayan sufrido de displasia anteriormente deben hacerse un prueba de Papanicolau cada seis meses

Se está comenzando a usar un examen nuevo para detectar el VPH junto con los prueba de Papanicolau para detectar afecciones cancerosas y precancerosas.


Tratamiento de la displasia

  • Electrocauterización
  • Terapia con láser
  • Biopsia en cono frío
  • Escisión electroquirúrgica con asa (LEEP)
  • Crioterapia (puede ocultar problemas a futuro)

El cáncer anal está aumentando, tanto en hombres como en mujeres. También se vincula a cepas específicas del VPH. Un prueba de Papanicolau anal y un examen médico son las mejores maneras de detectar una displasia anal. Es importante que le pidas a tu médico que realice estas pruebas con regularidad. Los tratamientos para la displasia anal son los mismos que para la displasia cervical.


Conclusión

El cáncer puede ser muy grave en personas VIH+. La atención médica continua permite el diagnóstico y el tratamiento tempranos, e incluso la prevención, en el caso del cáncer de cuello uterino y de ano.


Visitar a tu médico regularmente y tomar los medicamentos anti-VIH cuando sea necesario puede ayudar a que tu sistema inmunitario se mantenga fuerte y tus recuentos de células CD4 no disminuyan demasiado. Esto también ayuda a combatir el cáncer.


1

Chin-Hong, P.V. & Palefsky, J.M. (2002). Natural history and clinical management of anal human papillomavirus disease in men and women infected with human immunodeficiency virus. Clinical Infectious Diseases, 35. 1127-1134.

2

Powderly, W.G. (2001). Manual of HIV Therapeutics, Second Edition. Philadelphia: Lippincott, Williams & Wilkins.

3

Scadden D.T. (2003). AIDS-related malignancies. Annual Review of Medicine 54:285.

4

United States Public Health Service & Infectious Diseases Society of America. (2001). Guidelines for the prevention of opportunistic infections in persons infected with human immunodeficiency virus: Obtenido en julio de 2003 desde http://aidsinfo.nih.gov/guidelines/op_infections/OI_112801.html. (en inglés)

Discussion Groups
Do you have questions you’d like to ask or topics you’d like to discuss? Looking for feedback or support? Visit our Discussion Groups and join a conversation!



La información proporcionada en este sitio Web tiene como único propósito el uso educativo y está diseñada para respaldar la atención médica personal, no para reemplazarla. Por lo tanto, nunca debe utilizarse como sustituto de esta última, del diagnóstico o del tratamiento práctico. Recomendamos que, al tomar decisiones médicas, consulta con tu proveedor personal de atención médica.