por Mark Katz, M.D.
Julio de 2003
Los hongos ("fungi" en latín) son una clase de germen. La mayoría de ellos son inofensivos para los humanos, pero hay varios que pueden provocar infecciones dañinas, en especial en personas VIH+.
La candidiasis es una infección fúngica muy común causada normalmente por Candida albicans. Este hongo semejante a la levadura se encuentra en toda persona sana. El sistema inmunitario y las bacterias que se encuentran normalmente en el cuerpo suelen mantener a la Candida bajo control.
Cuando ésta se sale de control, la Candida puede provocar problemas en la boca, la garganta o la vagina. Esto ocurre cuando el sistema inmunitario se debilita producto del VIH o cuando se toman antibióticos (lo que puede matar a las bacterias útiles).
Los medicamentos que se usan para combatir la Candida son antifúngicos llamados "azoles". Ejemplos de éstos son Nizoral (ketoconazol), Diflucan (fluconazol) o Sporanox (itraconazol). Las embarazadas no deben usar azoles. Además, muchos antifúngicos interactúan con los medicamentos anti-VIH.
La candidiasis puede ser recurrente. Algunos médicos recetan antifúngicos por períodos prolongados, pero esto puede llevar a que la Candida se vuelva resistente a ellos y más difícil de tratar.
- Placas blanquecinas en la lengua o en la parte interna de las mejillas.
- Normalmente se produce cuando el recuento de células CD4 es menor que 300.
- Puede afectar al apetito.
- Es más probable que se produzca en diabéticos y personas que toman medicamentos esteroides (como la prednisona o algunos inhaladores para el asma).
Tratamiento:
- Tratamiento local con pastillas (tabletas para disolver en la boca) de clotrimazol o nistatina en solución líquida.
- Tratamiento sistémico (para todo el cuerpo) con antifúngicos por vía oral.
- En los casos más graves, se usa anfotericina B, pero ésta puede tener efectos secundarios graves.
- Tratamiento alternativo: enjuague bucal a base del aceite del árbol del té (no el aceite mismo, ya que éste puede ser muy irritante).
- Puede producirse cuando el recuento de células CD4 es alto (cercano a 500), pero es más probable que se produzca cuando éste es más bajo.
- Es tan común en las mujeres VIH+ que cualquier mujer que no esté diagnosticada con VIH pero que tenga infecciones vaginales recurrentes por levadura debe considerar hacerse un examen para detectar el VIH.
- Los síntomas incluyen picazón, ardor y dolor alrededor de la vagina, labios o área del ano, junto con secreciones vaginales espesas, semejantes al requesón.
- Las mujeres VIH+ a menudo tienen infecciones recurrentes por levadura que son difíciles de tratar.
- Los antibióticos, los esteroides, las píldoras anticonceptivas y los alimentos con alto contenido de azúcar o almidón (pan, pastas y el alcohol) promueven la proliferación de la Candida.
- Las duchas vaginales reducen los niveles de bacterias útiles dentro de la vagina y no se recomiendan a las mujeres VIH+.
Tratamiento:
- Tratamiento local con cremas de venta sin receta médica como Monistat o Gyne-Lotrimin o cremas antifúngicas de venta con receta médica (las mujeres VIH+ a menudo necesitan tratamientos más prolongados).
- Para las infecciones difíciles de tratar, utiliza antifúngicos de venta con receta médica de administración por vía oral.
- Tratamiento alternativo: L. acidophilus (en suplementos o yogur).
- Normalmente se produce cuando el recuento de células CD4 es muy bajo (menor que 100).
- Es una infección oportunista que define el SIDA.
- El síntoma principal es el dolor al tragar (disfagia).
- A menudo se diagnostica mediante una endoscopía gastrointestinal.
- Es posible que se presente en cualquier persona que tenga candidiasis bucal y un recuento bajo de células CD4.
Tratamiento:
- Terapia sistémica con azoles, generalmente fluconazol.
El hongo Cryptococcus neoformans es muy común. Se encuentra en la tierra y en el excremento de ave. Aunque la mayoría de la gente ha estado expuesta a este hongo, por lo general, el sistema inmunitario es lo suficientemente saludable como para evitar que el Cryptococcus provoque alguna enfermedad.
Las personas con compromiso inmunitario, especialmente las personas VIH+ con menos de 100 células CD4, pueden sufrir una infección grave por Cryptococcus, llamada meningitis, que afecta a la membrana que envuelve la médula espinal y el cerebro. Si no se trata correctamente, la meningitis criptocócica puede provocar el coma o la muerte.
Síntomas:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Problemas visuales
- Confusión
- Náuseas
- Vómitos
Informa a tu médico si experimentas cualquiera de estos síntomas. (La meningitis bacteriana, no la criptocócica, provoca rigidez en el cuello).
Diagnóstico:
- Punción lumbar (punción espinal) para recolectar una muestra de líquido cefalorraquídeo (LCR), que es el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.
- Exámenes de sangre que muestran habitualmente un nivel alto de antígeno del Cryptococcus en suero.
Tratamiento:
- En la mayoría de los casos, se usa un régimen de dos semanas con anfotericina B intravenosa y 5 flucitosina.
- Posteriormente, se utiliza fluconazol para mantenimiento.
- En los casos más leves de meningitis, en ocasiones se utiliza fluconazol por vía oral desde el comienzo.
La histoplasmosis es producto de una infección por el hongo Histoplasma capsulatum, que es común en la tierra de los valles ribereños de la zona central de los Estados Unidos, el Caribe, y Centro y Sudamérica.
En una persona sana, la infección se limita habitualmente a los pulmones, provocando sólo síntomas leves. En personas VIH+ con un recuento bajo de células CD4 (menor que 200), la infección puede ser de riesgo vital. Sin embargo, la histoplasmosis no es común en personas VIH+.
Síntomas:
- Fiebre
- Fatiga
- Dificultad para respirar
- Tos
- Pérdida de peso
Diagnóstico:
- Confirmación de la presencia del organismo en una muestra de sangre, esputo u otro tejido.
Tratamiento:
- Anfotericina B intravenosa inicial, después se cambia a terapia de mantenimiento con itraconazol por vía oral (a veces, fluconazol).
La aspergilosis es producto de una infección por Aspergillus, un tipo muy común de hongos. En las personas cuyos sistemas inmunitarios son sanos, éste suele causar problemas pulmonares leves a moderados. En las personas cuyos sistemas inmunitarios están suprimidos, puede ser mortal. La aspergilosis era más común cuando recién apareció el SIDA. Es poco frecuente que una persona VIH+ la contraiga en la actualidad.
Síntomas:
- Dolor en los senos paranasales, la nariz o en el conducto auditivo.
- Hinchazón facial
- Síntomas similares a la neumonía como tos, dificultad para respirar y fiebre.
Diagnóstico:
- Se tiñe y cultiva material (esputo, secreciones nasales) para detectar el microorganismo.
Tratamiento:
- Tradicional: Anfotericina B intravenosa.
- Nuevo (y probablemente mejorado): Antifúngico voriconazol por vía oral.
Las infecciones fúngicas pueden ser muy comunes, y en algunos casos, muy graves en personas VIH+. Sin embargo, la atención médica continua permite la prevención efectiva o bien el diagnóstico y el tratamiento tempranos de estas infecciones. Además, muchas de las infecciones fúngicas más graves tienen más probabilidades de afectar a personas VIH+ con bajos recuentos de células CD4 (en especial, menores que 100). Una manera de prevenir las infecciones fúngicas es manteniento tu sistema inmunitario sano al tomar los medicamentos anti-VIH cuando sea necesario y visitar a tu médico regularmente.
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Bartlett, J.G. (2003). Management of opportunistic infections and other complications of HIV infection. Medical Management of HIV Infection, Online Edition. Ch. 5: Obtenido en julio de 2003 desde http://hopkins-aids.edu/publications/book/book_toc.html (en inglés) |
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| 2 |
Herbrecht R. et. al. (2002). Voriconazole versus amphotericin B for primary therapy of invasive aspergillosis. New England Journal of Medicine, 347. 408-415. |
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| 3 |
Powderly, W.G. (2001). Manual of HIV Therapeutics, Second Edition. Philadelphia: Lippincott, Williams & Wilkins. |
