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Virus del papiloma humano (VPH)

por Shari Margolese
Julio de 2003 (revisado y corregido en julio de 2006)

¿Qué es el virus del papiloma humano?

El virus del papiloma humano (VPH) es la enfermedad de transmisión sexual (ETS) más común en los Estados Unidos. Cada año, unos 6,2 millones de estadounidenses contraen la infección genital con el VPH y más del 50% de todos los hombres y mujeres sexualmente activos se infectarán con este virus en algún momento de sus vidas. Un estudio encontró el VPH en el 77% de las mujeres VIH+.


Existen alrededor de 30 tipos de VPH que se transmiten por vía sexual. Estos tipos pueden infectar el área genital, es decir, la vulva, la vagina, el cuello uterino, el ano y el pene. Distintos tipos de VPH provocan verrugas o crecimiento anormal de las células (displasia). Se ha demostrado que más del 95% de los casos de cáncer de cuello uterino están asociados a los tipos 16, 18, 31, 33 y 45 del VPH. Este virus también puede provocar cáncer en la vagina, la vulva y el ano.


El VPH se transmite fácilmente por contacto directo con la piel durante las relaciones sexuales vaginales o anales con alguien que esté infectado. Los condones no evitan totalmente el contagio. Muchas personas que están infectadas con el VPH no lo saben, pues no presentan síntomas. Sin embargo, se lo pueden transmitir a otra persona.


Dado que el VPH es un virus, no existe una cura para éste. No obstante, es posible tratar las afecciones o síntomas de este virus. Recientemente se aprobó una vacuna llamada Gardasil para prevenir cuatro tipos de VPH: los tipos 6, 11, 16 y 18.


Verrugas genitales

Algunos tipos de VPH causan verrugas genitales externas en la vulva, el pene o alrededor del ano. Las verrugas pueden aparecer en cualquier momento, ya sea que hayan pasado algunas semanas o meses después de la exposición al virus.


Síntomas:

  • Verrugas rojas, rosadas o blancas que parecen tumores, bultos o una coliflor pequeña

Diagnóstico:

  • El médico habitualmente puede identificar las verrugas genitales con sólo mirarlas
  • A veces se hace una biopsia (se extrae una muestra de la verruga sospechosa y se examina bajo el microscopio)

Tratamiento:

  • Dado que se trata de un virus, no existe una cura para el papiloma, pero se puede tratar extirpando la verruga
  • Los siguientes tratamientos deben efectuarse en el consultorio del médico:
    - Tratamiento con ácido tricloracético: se aplica esta sustancia a la superficie de la verruga una vez a la semana para destruirla
    - Crioterapia: se congela la verruga usando nitrógeno líquido (puede ocultar problemas a futuro*)
    - Electrocauterización: se quema la verruga usando corriente eléctrica
    - Terapia con láser: se usa una luz intensa para destruir la verruga.
    - Escisión: se corta la verruga
  • Algunos tratamientos pueden hacerse en el hogar con cremas de venta con receta médica (las mujeres embarazadas no deben usarlas)
  • Las verrugas pueden volver a aparecer después de un tratamiento satisfactorio

Muchas mujeres VIH+, en especial aquéllas con bajos recuentos de células CD4, pueden responder mal a las terapias estándar. Se pueden necesitar varios tratamientos distintos contra el VPH.


Displasia y cáncer de cuello uterino

Algunos tipos de VPH pueden hacer que se formen células anormales. A esto se le llama displasia. La displasia es más común en mujeres con VIH avanzado y un recuento bajo de células CD4. A menudo es más grave y difícil de tratar que en las mujeres VIH-.


La displasia se presenta principalmente en el cuello uterino. Otros lugares menos comunes son la vagina, la vulva y el ano. La displasia no es un cáncer, pero si no se trata, puede evolucionar a uno.


El cáncer de cuello uterino puede ser mortal. Es una de las pocas afecciones que definen el SIDA específicamente en mujeres. Sin embargo, se puede prevenir mediante un diagnóstico y tratamiento tempranos.


Síntomas:

  • Muchas mujeres no experimentan síntomas
  • En etapas muy avanzadas, una mujer puede sentir dolor, tener secreciones vaginales y hemorragias entre períodos menstruales

Diagnóstico:

  • Prueba de Papanicolau (que consiste en un examen de evaluación que realiza el médico para verificar si ha habido cambios en el cuello uterino)
  • Una prueba de Papanicolau anormal puede indicar que existe inflamación, infección, displasia o cáncer
  • Si tu Papanicolau es anormal, puede que necesites una colposcopía (un examen del cuello uterino hecho con un microscopio para examinar el tejido con más detalle)
  • Las mujeres VIH+ tienen 10 veces más probabilidades de tener una prueba de Papanicolau anormal que aquéllas VIH-
  • Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que:
    - Las mujeres VIH+ se hagan un examen ginecológico completo, que incluya una prueba de Papanicolau, cuando se les diagnostique por primera vez o cuando pidan atención prenatal por primera vez
    - Las mujeres VIH+ se hagan otro Papanicolau seis meses después
    - Si ambas pruebas son negativas, se recomienda una evaluación anual
    - Las mujeres que tengan la infección con VIH sintomática o que hayan sufrido de displasia anteriormente deben hacerse una prueba de Papanicolau cada seis meses
  • Se está comenzando a usar un examen nuevo para detectar el VPH junto con las pruebas de Papanicolau para detectar afecciones cancerosas y precancerosas

Tratamiento de la displasia:

La mayoría de los tratamientos para la displasia se concentran en destruir el tejido anormal para que no evolucione a un cáncer.

  • Electrocauterización
  • Terapia con láser
  • Biopsia en cono frío
  • Escisión electroquirúrgica con asa (LEEP)
  • Crioterapia (puede ocultar problemas en el futuro*)
  • En los casos de displasia leve, el médico puede limitarse a controlar el cuello uterino mediante colposcopía, varios Papanicolau o exámenes de detección del VPH

Tratamiento del cáncer de cuello uterino:

  • Cirugía
  • Radioterapia

*Estudios recientes han planteado inquietudes relacionadas con la crioterapia, la que implica la congelación de las verrugas o células anormales. Esto puede hacer que el tejido normal cicatrice sobre las áreas más profundas de la displasia y, por lo tanto, en futuros exámenes puede parecer normal siendo que por debajo del tejido cicatrizado en realidad crece tejido anormal.


Displasia y cáncer anal

Algunas cepas del VPH también pueden provocar displasia y cáncer en el ano. Aunque el riesgo de desarrollar displasia es más alto entre los hombres que tienen sexo con hombres, las mujeres también corren riesgo, en especial aquéllas infectadas con VIH o que tengan antecedentes de tener relaciones sexuales anales.


Síntomas:

  • Puede no haber síntomas
  • Hemorragia, irritación, picazón o sensación de ardor en el ano
  • En etapas muy avanzadas, puede haber abscesos, bultos, úlceras y secreción anal

Diagnóstico:

  • Prueba de Papanicolau anal
  • Si tu Papanicolau es anormal, puede que necesites una anoscopía (un examen del ano hecho con un microscopio para examinar el tejido con más detalle)
  • Examen médico
  • Es importante que le pidas a tu médico que realice estas pruebas con regularidad

Tratamiento:

  • Los mismos tratamientos que se usan para la displasia y el cáncer de cuello uterino (consulta la sección anterior)

VPH y VIH

Las personas VIH+ tienen más probabilidades de infectarse con el VPH que las VIH-. Un estudio encontró el VPH en el 77% de las mujeres VIH+. Debido a la supresión inmunitaria, las mujeres VIH+ tienen más probabilidades de tener:

  • Infección crónica con VPH
  • Infección con las cepas de este virus que tienen más probabilidades de provocar cáncer
  • VPH en el cuello uterino y en el ano
  • Diversas cepas del VPH al mismo tiempo
  • Reactivación de infecciones con VPH que antes estaban bajo control
  • Un VPH que responde mal a las terapias estándar y para el cual se pueden necesitar múltiples tratamientos con diferentes métodos

Prevención del HPV

En junio de 2006, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) aprobó una vacuna llamada Gardasil para prevenir el cáncer de cuello uterino. El uso de la vacuna está aprobado en niñas y mujeres que tengan entre 9 y 26 años de edad. Gardasil es eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino provocado por los tipos 16 y 18 del VPH, los cuales causan aproximadamente el 70% de todos los casos de cáncer de cuello uterino y en la prevención de la infección con los tipos 6 y 11 del VPH, los que provocan aproximadamente el 90% de todos los casos de verrugas genitales. Gardasil es una vacuna recombinante (no contiene virus vivos) que se administra como 3 inyecciones durante un período de 6 meses. Sin embargo, la vacuna no protege a las mujeres que ya están infectadas con el VPH. Además, Gardasil no protege contra los tipos menos comunes del VPH que no se incluyen en la vacuna. Por lo tanto, los médicos siguen recomendando hacerse pruebas de Papanicolau en forma regular a fin de detectar cambios en el cuello uterino (displasia) antes de que se vuelvan cancerosos, de modo que las mujeres puedan recibir tratamiento antes de desarrollar cáncer de cuello uterino. Cuando la displasia es detectada y tratada tempranamente, se puede prevenir el cáncer del cuello uterino.


Preocúpate por ti

El VPH puede ser muy grave en personas VIH+. Dado que con frecuencia no hay síntomas, el control regular de tu médico y tu ginecólogo es la mejor manera de asegurarse de detectar cualquier problema y de que se trate antes de que avance.


1

Bartlett, J. G. (2006). Human Papillomavirus. Medscape Infectious Diseases Expert Reviews and Commentary: Obtenido en julio de 2006 desde http://www.medscape.com/viewarticle/540607 (en inglés) (se exige una inscripción gratuita para acceder al artículo).

2

The Body. (2005). Gynecological conditions and HIV/AIDS: Obtenido en julio de 2006 desde http://www.thebody.com/pinf/gyn_conditions.html. (en inglés)

3

Food and Drug Administration and the Office of Women's Health. (2006). HPV (Human Papillomavirus): Obtenido en julio de 2006 desde http://www.fda.gov/womens/getthefacts/hpv.html. (en inglés)

4

Merckmedicus. (2006). Patient handout Human Papillomavirus (HPV).

5

Panther, L. A., et. al. (2005). Spectrum of Human Papillomavirus-related dysplasia and carcinoma of the anus in HIV-infected patients. AIDS Reader 15(2): 79-91.

La información proporcionada en este sitio Web tiene como único propósito el uso educativo y está diseñada para respaldar la atención médica personal, no para reemplazarla. Por lo tanto, nunca debe utilizarse como sustituto de esta última, del diagnóstico o del tratamiento práctico. Recomendamos que, al tomar decisiones médicas, consulta con tu proveedor personal de atención médica.