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Mitos e ideas erradas acerca del VIH

por Sandra K. Trisdale, Ph. D.
Julio de 2003

Muchas de las historias y los rumores sobre el VIH son exagerados o sólo inventados. Al enfrentarte al VIH, es importante que distingas la realidad del mito. La creencia en los mitos puede provocar temor, negación e incluso un daño a tu salud.


Mitos acerca del VIH y de su tratamiento

Mito: "El VIH no provoca el SIDA"

Realidad: Si no tienes el VIH, no puedes adquirir el SIDA. Si tienes SIDA, es porque tienes el VIH. Existen 20 años de pruebas científicas sólidas con respecto a ello. El SIDA no es provocado por las "drogas recreativas", por el AZT ni por conspiraciones del gobierno. La única causa del SIDA es un virus.


Mito: "El SIDA no mata a las personas, sino los medicamentos que toman"

Realidad: Los medicamentos anti-VIH, conocidos como antirretrovirales, no curan el VIH, pero pueden ayudar a las personas a mantenerse saludables por más tiempo. Antes de que surgieran AZT y otros medicamentos, las personas morían a causa del SIDA. De hecho, los índices de mortalidad han disminuido considerablemente en EE.UU. desde que aparecieron nuevos medicamentos anti-VIH en la mitad de la década de los 90. Lamentablemente, los medicamentos tienen efectos secundarios y toxicidades (para algunas personas) que, en casos muy aislados, han resultado mortales.


Mitos acerca de las pruebas de VIH

Mito: "No se puede confiar en la prueba de VIH"

Realidad: La "prueba del SIDA" mide la respuesta de tu cuerpo al VIH, lo que se conoce como "anticuerpos". La prueba de anticuerpos para el VIH (llamada ELISA) es una de las pruebas médicas más confiables. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention), tiene una exactitud mayor que el 99%. Además, todos los resultados positivos se confirman con otra prueba (llamada transferencia western o Western Blot, en inglés) para asegurar que no se haya cometido ningún error.


Mito: "Las pruebas de carga viral en realidad no indican nada acerca del estado de salud de una persona"

Realidad: La carga viral mide la cantidad de VIH que hay en la sangre de una persona. Muchos estudios han demostrado que las personas que tienen una alta carga viral tienen más probabilidades de enfermarse o de morir que aquellas que tienen una baja carga viral.


Mitos acerca de la transmisión del VIH

Mito: "Los heterosexuales no se contagian con el VIH"

Realidad: La mayoría de las personas VIH+ en todo el mundo son heterosexuales. Los hombres infectan a las mujeres y viceversa. El riesgo no tiene que ver con etiquetas, sino que con la conducta. Una mujer heterosexual que tiene relaciones sexuales sin protección con hombres corre un riesgo mayor de infectarse con el VIH que un hombre "gay" que siempre practica el sexo seguro.


Mito: "Estoy segura porque tengo una relación monógama (o porque estoy casada)"

Realidad: ¿Te hiciste la prueba del VIH antes de iniciar tu relación? ¿Se la hizo tu pareja? ¿Ambos obtuvieron un resultado negativo? ¿Pasas las 24 horas del día con tu pareja? Si tú eres fiel, pero tu pareja no, o si ella o él era VIH+ antes de conocerte, aun es posible que te infectes con el VIH.


Mito: "Estoy segura porque soy virgen"

Realidad: Nuevamente, "ser virgen" sólo es una etiqueta. Si no has tenido contacto sexual de ningún tipo, no hay problema. Sin embargo, si has tenido sexo oral o anal, pero crees que eres "virgen" porque no has tenido sexo vaginal, de todas maneras corres el riesgo.


Mito: "Las lesbianas no se contagian con el VIH"

Realidad: Las mujeres que sólo tienen relaciones sexuales con otras mujeres, por lo general corren un menor riesgo, debido a las prácticas sexuales que realizan. Sin embargo, también pueden contraer el VIH. Recientemente se informó de un caso en que una lesbiana se infectó al compartir juguetes sexuales con su pareja VIH+. Además, muchas mujeres que se consideran lesbianas ocasionalmente tienen relaciones sexuales con hombres y pueden infectarse de esa forma.


Mito: "El VIH se puede transmitir a través de las lágrimas, del sudor, de los mosquitos, en piscinas o por contacto casual"

Realidad: El VIH sólo se puede transmitir a través de la sangre, el semen, los fluidos vaginales o la leche materna de una persona infectada. Las formas más frecuentes de transmisión del VIH son el contacto sexual sin protección y el compartir agujas con una persona VIH+. El virus también se puede transmitir de la madre al bebé.


Los "fluidos corporales" que se indican a continuación NO son infecciosos:

  • Lágrimas
  • Sudor
  • Saliva
  • Orina
  • Heces

El contacto casual no se considera riesgoso, porque no incluye contacto con la sangre u otros fluidos corporales infecciosos. Algunos ejemplos de contacto casual son: al saludar o despedirte con un beso, al usar servicios públicos (piscinas, teatros, baños), al compartir los utensilios para comer o para beber, etc. El VIH no se transmite a través de picaduras de insectos.


Mitos acerca de los estudios clínicos

Mito: "Los estudios clínicos no son seguros y no puedes abandonarlos si no quieres seguir participando"

Realidad: Te realizan controles periódicos. Puedes abandonar un estudio en que estés participando en cualquier momento y por cualquier motivo. En algunas comunidades afroamericanas y latinas, se conoce el estudio de sífilis de Tuskegee, el cual se realizó antes de que el gobierno estableciera estrictas pautas éticas para realizar los estudios clínicos. El gobierno federal actualmente cuenta con normas y regulaciones estrictas que deben seguir todos los investigadores del gobierno y de las empresas farmacéuticas para proteger a los participantes en estudios clínicos.


Los mitos acerca del VIH son muy peligrosos, porque pueden hacer que tengas temor a algo que no es peligroso. Además, también pueden hacerte creer que algo no es peligroso, cuando en realidad, sí lo es.


Por eso, debes ser cuidadosa. En ocasiones, personas que parecen bien informadas o bien intencionadas entregan información errada. Si tienes alguna pregunta sobre el VIH, habla con tu médico, con tu organización local sobre SIDA o con la línea de ayuda nacional sobre SIDA del CDC al teléfono 1-800-342-AIDS.


1

Jones, C. (1995). Marriage is not a vaccine against AIDS. WORLD. 53.

2

Vasquez, C. (1994). The myth of invulnerability: Lesbians and HIV disease. Focus, 8(9). 1.

La información proporcionada en este sitio Web tiene como único propósito el uso educativo y está diseñada para respaldar la atención médica personal, no para reemplazarla. Por lo tanto, nunca debe utilizarse como sustituto de esta última, del diagnóstico o del tratamiento práctico. Recomendamos que, al tomar decisiones médicas, consulta con tu proveedor personal de atención médica.