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Actualizado en abril de 2011
Obtener un diagnóstico VIH positivo puede parecer la peor noticia del mundo. Es normal sentir enojo, miedo, confusión, estado de shock, pena, depresión u otras emociones dolorosas. Incluso después de haberlo sabido por un tiempo y haberte acostumbrado a la noticia, de pronto puede afectarte nuevamente.
El primer paso para sobrellevar este período difícil es comprender que estos sentimientos son respuestas normales al diagnóstico. Ignorarlos no hará que desaparezcan. Permítete sentir lo que tienes adentro. Está bien llorar si sientes que es lo que necesitas.
Enojo, temor y tristeza son emociones que experimentan la mayoría de las personas con enfermedades graves. Te enfrentas a la posibilidad de enfermarte o morir. Quizás temas no ver crecer a los niños que te rodean. O quizás temas que no lograrás tus metas en la vida. Al principio, puede parecer que un resultado VIH+ es una sentencia de muerte, pero eso no es verdad. Existe la vida después de un diagnóstico positivo del VIH. De hecho, muchas personas con VIH tienen vidas plenas y sanas.
Quizás sientas que de algún modo estás dañada y que quizás nadie te amará porque eres VIH+. O quizás te culpes por haberte infectado y te preguntes: “¿Cómo permití que me sucediera esto?” Trata de no ser demasiado dura contigo misma. La culpa y la vergüenza pueden ser destructivas. Si es necesario, perdónate. Si es posible, trata de tener un poco de compasión por ti misma. Acabas de recibir malas noticias y deberás enfrentar cambios y retos. Recuerda que sigues siendo la misma persona que siempre fuiste, tan capaz de dar y recibir amor como siempre.
Ser diagnosticada con VIH presenta muchos retos. Construir una red de apoyo puede ayudarte a sobrellevar la situación. Tómate tu tiempo y no sientas que tienes que decírselo a todo el mundo inmediatamente (ver la hoja informativa sobre la divulgación de The Well Project). Pero no permitas que el miedo a que te juzguen haga que te aisles y no hables con nadie. Si al principio es difícil decírselo a los familiares y amigos, quizás tengas que recurrir a una organización de servicios relacionados con el VIH.
Muchas personas recién diagnosticadas quieren hablar con otras personas en su misma situación. Esto puede disminuir el aislamiento y ayudar a sobrellevar el estigma. No te conformes con “Tienes suerte, este es el mejor momento para recibir el diagnóstico de VIH+”, o “Deberías haberlo sabido”. Hay muchas organizaciones que prestan servicios relacionados con el VIH (ASO, siglas en inglés) como apoyo e información para personas VIH positivas. Allí podrás encontrar a personas sin prejuicios con quien hablar.
Unirte a un grupo de apoyo y hablar sobre tus sentimientos en un lugar seguro puede disminuir tus miedos y preocupaciones. Existen grupos de apoyo organizados por ASOs en diferentes partes de los Estados Unidos. Haz clic aquí para encontrar una ASO.
Encontrar redes u otras personas en una situación similar también puede ayudarte a que no te sientas sola. Asegúrate de visitar el blog (en inglés) del The Well Project, “A Girl Like Me” (Una chica como yo) para escuchar relatos personales de mujeres VIH+ de diferentes partes del mundo y cómo cada una de ellas ha sobrellevado su diagnóstico de VIH.
Por más terrible que sea recibir un diagnóstico VIH+, es mejor saberlo. Una
vez que sabes que eres VIH+, puedes hacerte cargo de tu salud y tener las
mejores posibilidades de retrasar o prevenir el avance de la enfermedad.
Informarte acerca del VIH y su tratamiento te ayudará a que actúes lo mejor que
puedas respecto de tu situación.
Un factor importante para obtener buena atención médica y tratamiento es
encontrar el proveedor de atención médica apropiado. Busca a un proveedor de
atención médica que se especialice en el tratamiento del VIH. Los estudios han
demostrado que una persona VIH+ que tiene un proveedor de atención médica que
trata a muchas personas VIH+, vive más tiempo que una persona que tiene un
proveedor que trata a pocas personas VIH+.
Si bien no existe la cura para el VIH, hay muchos tratamientos que pueden ayudar a mantener al VIH bajo control. Ahora existen más de 25 medicamentos disponibles contra el VIH. Se ha aprendido mucho acerca de cómo usarlos de manera más sencilla, efectiva y con menos efectos secundarios. El uso de medicamentos para el VIH permite que las personas VIH+ tengan vidas largas y sanas.
Deberás recibir información y colaborar con tu proveedor de atención médica para decidir qué tratamientos serán mejores para ti. Hay muchos buenos lugares para obtener información, incluyendo ASOs, líneas de información, y sitios en Internet. Pero ten cuidado con la información que recibas. Verifícala con tu proveedor de atención médica y otras fuentes confiables para asegurarte de que sea correcta. Recuerda que no existe ninguna cura “milagrosa”. Si parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo sea.
Enterarte de que eres VIH+ puede hacerte sentir que has perdido el control de tu vida. Trata de que esto no te lleve a tomar decisiones apresuradas cuando aún estás lidiando con tu diagnóstico. Recuerda, tú estás a cargo de tu propia atención médica. Tú puedes decidir qué tratamientos utilizar y cuándo comenzarlos. Tómate tu tiempo para aprender acerca de tus opciones. A menos que estés muy enferma y necesites tomar decisiones sobre tratamiento rápidamente, tienes tiempo para analizar las cosas. (Ver la hoja informativa “ Considerando iniciar el tratamiento” de The Well Project).
No estás sola. Aproximadamente un millón de personas en los Estados Unidos son VIH+ y aproximadamente una de cada cuatro personas recién diagnosticadas con el VIH es una mujer. Existen muchas mujeres VIH+ que pueden proveer información, apoyo y consejos.
Guardarte la información puede dificultar el proceso de seguir adelante después del diagnóstico. Es una buena idea acudir a otras personas, pero si alguien te amenaza con violencia o es abusivo, es hora de separarse de ellos. Llévate a tus hijos (si los tienes) y vayan a un lugar seguro y habla con alguien en quien confíes. Necesitas un ambiente positivo y gente que te apoye en tu vida.
También ten cuidado de no poner el bienestar de tu familia antes que el tuyo. Cuando te cuidas a ti misma, estás haciendo algo bueno por ti y tu familia. Tienes la obligación de asegurarte de que estés tan sana como puedas. Ver la hoja informativa de The Well Project sobre Las mujeres y el VIH.
Recibir un diagnóstico de VIH cambia la vida. Una vez que sabes que eres VIH+, ya no puedes desaprenderlo. Aprende a verte como una persona que vive con el VIH, no como a una víctima. Puedes hacerlo informándote, haciéndote cargo de tu atención médica, y aprendiendo a manejar al VIH. Existen muchos recursos que pueden ayudarte a transitar este nuevo camino (ver la sección recursos de esta hoja informativa).
Quizás descubras que muchas de las prioridades de tu vida ahora cambien. Esto puede resultar ser algo bueno. Enfrentar una enfermedad grave puede llevar a que la gente mejore su vida. Muchas personas VIH+ hacen cambios favorables, como dejar malos hábitos como beber demasiado alcohol o fumar. Si bien el diagnóstico es grave, existe una buena razón para tener esperanzas de que tu vida será plena y sana. No te abandones ni abandones tus sueños.
Breves enlaces a hojas informativas o recursos de The Well Project, para quienes buscan información sobre el VIH o el tratamiento del VIH:
