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Sexo más seguro

por Sandra K. Trisdale, Ph. D.
Julio de 2003

Reducción del riesgo en el sexo

La mayor parte de las personas saben que existen infecciones graves e incluso mortales, como el VIH, la hepatitis y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), que se pueden transmitir de una persona a otra a través de las relaciones sexuales. Un método para disminuir este riesgo se conoce como "reducción del riesgo". Si no deseas abstenerte del sexo, la reducción del riesgo te ofrece opciones para que tus prácticas sexuales sean más seguras.


El sexo más seguro no sólo sirve para prevenir nuevas infecciones con el VIH. También es importante para las personas que ya lo tienen. Las parejas, en que ambos son VIH+, pueden practicar sexo más seguro para prevenir la coinfección con otras ETS que pueden debilitar el sistema inmunitario. El sexo más seguro también puede reducir la posibilidad de volver a infectarte (lo que se conoce como superinfección) con una cepa de VIH resistente al régimen de medicamentos que estás tomando.


Dado que cualquier práctica sexual que involucra fluidos sexuales tiene, al menos, cierto nivel de riesgo, el sexo más seguro se refiere a usar barreras en toda ocasión. Éstas incluyen condones (masculinos y femeninos), protectores dentales, guantes de látex e incluso envoltorios plásticos para alimentos (bolsas plásticas no aptas para el microondas). Las barreras ayudan a reducir el riesgo considerablemente.


Aun cuando es lo más seguro que se puede hacer, algunas parejas no siempre usan estas barreras. Si ése es tu caso, de todas maneras puedes practicar algún tipo de reducción del riesgo.


Práctica del sexo más seguro

En ocasiones, el primer paso para practicar sexo más seguro consiste en identificar cuál es la práctica más riesgosa que realizas y en pensar cómo puedes lograr que sea menos riesgosa. A continuación te presentamos algunos consejos para practicar el sexo más seguro. Partiremos primero con las actividades más riesgosas y continuaremos con las que lo son menos:


Sexo con penetración (por vía anal o vaginal)

El sexo con penetración se considera la actividad de mayor riesgo. Cuando tengas sexo anal y vaginal, usa condones de látex y una gran cantidad de lubricante a base de agua para prevenir que se rompa el condón. El lubricante también ayuda a que los condones se sientan mejor.


Si no vas a usar condones, trata de reducir la fricción con un lubricante más consistente que ayudará a prevenir pequeños cortes o grietas en la vagina, el recto o el pene. (Dado que no usarás látex, la vaselina o el Crisco son mejores opciones que los lubricantes a base de agua, porque duran más tiempo). También puedes evitar que el semen entre a tu cuerpo si le pides a tu pareja quesaque su pene antes de eyacular.


Sexo oral

Diversos estudios han informado de diferentes niveles de riesgo de infectarse con el VIH al practicar el sexo oral sin protección. No obstante, la mayoría de los estudios indican que el riesgo es bajo. Para que el sexo oral sea más seguro, usa condones de látex cuando lo vayas a practicar con un hombre. Si practicas sexo oral sin condón, puedes terminar con la mano y escupir el semen y enjuagarte con un enjuague bucal en lugar de tragarlo.


Los protectores dentales son cuadrados grandes de látex. Los envoltorios plásticos de alimentos (bolsas plásticas no aptas para microondas) son igualmente eficaces. Pon algún lubricante a base de agua en un lado del protector o del envoltorio plástico. Luego, estira el protector sobre la vagina o el ano con el lado con lubricante hacia abajo. Esto te proporciona una delgada barrera entre tu boca y la vagina o el ano.


Si no usas ningún método de barrera, evita recibir el líquido pre-eyaculatorio, el semen o los fluidos vaginales en la boca. Evita practicar el sexo oral durante la menstruación para prevenir el contacto con la sangre. Una higiene bucal deficiente (hemorragia en las encías, úlceras, gingivitis) puede hacer que el sexo oral sea más riesgoso. Puedes usar una pastilla de menta en lugar de cepillarte los dientes antes de practicarlo.


Estimulación de la zona genital con manos y dedos

Los cortes producidos por una hoja de papel y otras aberturas en la piel pueden hacer que tus manos sean vulnerables a la infección. Cuando realices alguna práctica en que haya contacto entre la mano y la vagina o el ano, el uso de guantes de látex te mantendrá protegida. Si aplicas lubricante en la parte exterior de los guantes, aumentará el placer para tu pareja.


Otros consejos para el sexo más seguro: limita el tiempo y la frecuencia de las penetraciones; cambia la rutina y prueba practicar el sexo sin penetración; por ejemplo, considera practicar la masturbación mutua. También te recomendamos acudir al médico si presentas alguna infección o problema de salud en la zona genital.


Piensa en ello

Haz un esfuerzo para cambiar las ideas que te dificultan la práctica del sexo más seguro. Lo que pienses influye en tu forma de actuar.


Idea errada: "Cometimos el error una vez y olvidamos usar el condón; ahora ya es demasiado tarde"

Nueva idea: Nunca es demasiado tarde. Es cierto que incluso una sola exposición puede ser peligrosa, ¡pero no tanto como si te expones cientos de veces! Si te equivocaste una vez, es hora de volver a practicar sexo más seguro.


Idea errada: "El sexo seguro es una lata. No es divertido"

Nueva idea: Aquí tienes una excelente oportunidad para "condimentar" tu vida sexual. ¿Por qué no te inscribes en un taller sobre "Cómo hacer que el sexo más seguro sea más erótico"? ¿Qué tal si consigues un libro, un video o un DVD sobre sexo seguro y "caliente"?


Idea errada: "¡Con los condones no se siente nada!"

Nueva idea: ¡Vamos a probar otras marcas! Los condones se distribuyen gratuitamente en la consulta médica o se pueden comprar baratos en la farmacia; sin embargo, puede que no sean los mejores. Prueba algunos de los que vienen en envases con distintos tipos, que se ofrecen en catálogos de productos eróticos y que se piden por correo, o visita las tiendas de productos para adultos de tu área para hacer una mejor elección. Los mejores condones son delgados pero resistentes, y dejan pasar bien el calor y las sensaciones.


Idea errada: "Mi pareja se niega rotundamente a usar condones"

Nueva idea: ¿Te sientes a gusto con una persona que está dispuesta a poner tu propia vida en riesgo? Parece que éste es un problema grave y, probablemente, no es el único en tu relación. ¿Has pensado en asistir a terapia individual o de pareja?


Idea errada: "No puedo sugerirle a mi pareja que nos hagamos la prueba de VIH. Hemos estado juntos por tanto tiempo, que lo tomaría como un insulto."

Nueva idea: ¿Qué tal si se lo planteas como un acto de amor? "Tú sabes, realmente te amo. Hemos estado bastante tiempo juntos, pero nunca nos hemos hecho la prueba de VIH. Detesto pensar que podría estar poniéndote en riesgo, porque no soportaría si te causara un daño. Para que estemos tranquilos, ¿por qué no vamos juntos a hacernos la prueba?"


En ocasiones, la medida más segura en cuanto a tu vida sexual, es mantener tu mente clara. Es más probable que el sexo bajo la influencia del alcohol o las drogas sea inseguro.


1

Laurence, J. (1999). Stopping heterosexual HIV. The AIDS Reader 9(8). 512-518: Obtenido en julio de 2003 desde http://www.medscape.com/viewarticle/416778. [note: free Medscape registration required] (en inglés)

La información proporcionada en este sitio Web tiene como único propósito el uso educativo y está diseñada para respaldar la atención médica personal, no para reemplazarla. Por lo tanto, nunca debe utilizarse como sustituto de esta última, del diagnóstico o del tratamiento práctico. Recomendamos que, al tomar decisiones médicas, consulta con tu proveedor personal de atención médica.