por Sandra K. Trisdale, Ph.D.
Agosto de 2004
La adicción es un problema grave en la comunidad con VIH. El consumo de drogas y alcohol puede producir exposición al VIH, pero además puede causar graves problemas físicos, sociales, emocionales y psicológicos luego de que una persona se infecta.
Algunas personas se infectan directamente a través de conductas de adicción, como reutilizar una aguja contaminada con VIH. Otras se infectan indirectamente como resultado del consumo de drogas o alcohol, por ejemplo al emborracharse, irse a casa con un extraño y olvidarse de tener sexo más seguro.
¿Tienes un problema de adicción? Para averiguarlo, responde este rápido cuestionario (las preguntas se refieren a beber, pero puedes sustituirlo con "consumir drogas"):
- ¿Alguna vez has sentido que debes dejar de beber tanto?
- ¿Te has sentido molesta cuando las personas critican tu forma de beber?
- ¿Alguna vez te has sentido mal o culpable por tu forma de beber?
- ¿Alguna vez te ha pasado que lo primero que has hecho en la mañana (para abrir los ojos) es beber un trago para calmar los nervios o aminorar la resaca?
Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas, es posible que tengas un problema de abuso de drogas o alcohol. Si respondiste que sí a dos o más, existe una gran probabilidad de que sufras de drogadicción o alcoholismo.
Algunas personas VIH+ se ponen a la defensiva con respecto a su consumo de drogas o alcohol. Dicen que no es fácil vivir con una enfermedad de riesgo vital, que necesitan algo que las ayude a relajarse, etc.
Sin embargo, la realidad es que la combinación de VIH y drogas o alcohol puede resultar mortal, ya sea a corto o a largo plazo. ¿Por qué?
La infección del VIH puede debilitar tu cuerpo. Puedes perder masa muscular o grasa corporal. Es posible que no puedas tolerar la misma cantidad de drogas o alcohol que antes, lo que te puede llevar a la Sala de emergencias o a un resultado peor.
Si existe un consumo excesivo de drogas o alcohol, es muy probable que no estés asumiendo correctamente tu VIH ni tomando bien tus medicamentos. Recuerda que, si tomas mal tus medicamentos contra el VIH, corres el riesgo de que el virus mute y se vuelva resistente a ellos. Con el tiempo, puedes terminar en una situación en que ninguno de los medicamentos contra el VIH te sirva.
¿No fuiste sincera con tu médico acerca de las drogas ilícitas que consumes o de la cantidad de alcohol que bebes? ¡Vas a tener problemas! Puedes presentar interacciones entre medicamentos. Éstas pueden afectar los niveles de otros medicamentos en tu sistema, aumentándolos o disminuyéndolos excesivamente. Algunas combinaciones pueden, incluso, dar como resultado un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
¿Quieres que el VIH en tu sistema se salga de control y cruce más rápido la barrera hacia tu cerebro? Consumir cocaína o crack es como pisar el acelerador. El VIH puede avanzar con mayor rapidez que lo normal y también puedes terminar con demencia por el VIH o un trastorno cerebral.
¿Quieres hacer algo estúpido? Drógate y emborráchate. Cuando no tengas juicio, quién sabe lo que harás; hasta puedes ponerte en riesgo de una agresión física o sexual, o de otras enfermedades de transmisión sexual. ¿Crees que el VIH es una carga? ¡Lo lamentarás mucho si a éste le sumas hepatitis C, verrugas anales o vaginales y herpes!
Así que, si sabes que tienes un problema de adicción, ¿qué debes hacer? No existe una respuesta que se aplique a todo el mundo. Todas las personas son diferentes. Sin embargo, existen dos pasos básicos:
1. Habla con tu médico:
Aunque no estés lista para disminuir el consumo de drogas o alcohol, ni para dejarlos, el médico a cargo de tu tratamiento contra el VIH debe saber lo que haces para poder tratarte.
2. Considera tus opciones de tratamiento:
¿Hospitalización o atención ambulatoria? ¿Terapia grupal o individual? ¿Programa de Doce pasos o no? Un profesional de salud mental, administrador de caso, asesor de pares, médico, enfermera o profesional en abuso de drogas te pueden ayudar a revisar tus opciones y a tomar decisiones saludables. Existen muchos programas de recuperación gratuitos o de bajo costo que probablemente no conozcas.
Sin importar lo que elijas, ¡dar el primer paso para vencer tu adicción puede ser la decisión más saludable que puedas tomar!
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Ewing, J.A. (1984). Detecting alcoholism: The CAGE questionnaire. Journal of the American Medical Association, 252(14). 1905-1907. |
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Howard, A.A., et. al. (2002). A prospective study of adherence and viral load in a large multi-center cohort of HIV-infected women. AIDS 16(16). 2175-2182. |
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| 3 |
Roth, A., et. al. (2002). Cocaine enhances human immunodeficiency viral replication in a model of severe combined immunodeficient mice implanted with human peripheral blood leukocytes. Journal of Infectious Diseases 185(5). 701-705. |
