por Nancy Breuer
Julio de 2005
Puedes hacer mucho para evitar la discriminación a causa del VIH en el trabajo si conoces tus propios derechos y responsabilidades. A continuación te indicamos algunos consejos para empleadas con VIH:
Si los efectos secundarios o los síntomas interfieren con tu trabajo, puedes solicitar cambios en tus condiciones laborales que te permitan continuar desempeñando un buen trabajo. Supón que los medicamentos te provocan náuseas en la mañana. Supón también que el trabajo que realizas se puede hacer igualmente bien si llegas una hora más tarde por la mañana y te vas una hora después por la noche. Un cambio como ése es lo que se denomina una "adaptación razonable" y existe una forma correcta para solicitarlo. Piensa como un empleador: ¿Qué documentación y actitud desearías ver?
- Menciona la limitación funcional específica que quieres que tu empleador adapte, como la fatiga.
- Sé específica sobre el cambio que necesitas (descansos cada 90 minutos).
- Apoya tu solicitud con una nota del médico que respalde la limitación funcional, pero que no exponga el diagnóstico.
- Deja claro que entiendes el objetivo de la adaptación: todavía debes poder efectuar todo el trabajo, aunque tengas que trabajar más horas.
- Entrega la solicitud a la persona que coordina las adaptaciones razonables para todo el resto de las afecciones. Normalmente, esa persona no es tu supervisor. Puede ser la enfermera de la empresa, un representante de RR.HH. (Recursos Humanos), un representante sindical o un funcionario de la empresa.
- Si no puedes hacer todo el trabajo, incluso con la adaptación, debes pensar en retirarte a corto plazo.
La diarrea puede ser un ajuste a los nuevos medicamentos anti-VIH. En lugar de levantarte dos horas más temprano, podrías:
- Solicitar una adaptación (hora de llegada más tarde) hasta que tú y tu médico puedan solucionar el problema de la diarrea. Respalda tu solicitud con una nota del médico.
- Ofrecerte a trabajar en otro turno que te permita llegar y salir dos horas más tarde del trabajo. En ocasiones, ésta es una buena alternativa en el caso de los empleadores que tienen clientes en otras zonas horarias.
- Informar a tu supervisor que estás tomando un nuevo medicamento y que necesitarás ir al baño en forma frecuente mientras te adaptas.
Comienza con tu propio supervisor, quien es la persona responsable de detener la conducta discriminatoria. ¿No obtienes resultados? Acude a RR.HH. o a la persona encargada de las relaciones con los empleados. ¿No obtienes resultados? Acude a un funcionario de la empresa, por escrito. ¿No obtienes resultados? Acude a la Comisión para la igualdad de oportunidades en el empleo o EEOC (consulta Recursos adicionales para obtener información de contacto). Documenta tus esfuerzos.
Toda la gente debería emplear precauciones universales en estos tiempos. Las personas que prestan primeros auxilios pueden responder de forma segura si siempre usan guantes de látex y asumen que el paciente podría tener una enfermedad contagiosa que se transmite por la sangre. Si sabes que tu empleador no ha brindado capacitación sobre primeros auxilios durante un período prolongado, insiste en que ésta se actualice en tu trabajo.
Varias leyes abordan tus derechos en el trabajo como persona VIH+.
- Ley sobre estadounidenses con discapacidades (ADA):
- Si puedes realizar todo tu trabajo, eres una persona calificada que tiene una discapacidad.
- Si el VIH o un efecto secundario te limita de alguna forma, tienes una limitación funcional.
- Si necesitas un cambio en tu trabajo debido a la limitación, informa a tu empleador que tienes una discapacidad; no es necesario que reveles tu situación con el VIH. Habla acerca de lo que puedes y no puedes hacer. Usa un lenguaje correspondiente a la limitación funcional y respáldalo con una nota del médico que recomiende una solución, pero que no exponga el diagnóstico.
- Tú no constituyes ningún riesgo para la salud de los demás trabajadores. El despido basado en tu situación con el VIH es ilegal.
- La ADA es una herramienta que se debe utilizar en forma prudente y cuidadosa. Infórmate sobre la ADA en la Job Accommodation Network (consulta Recursos adicionales para obtener información de contacto).
- Ley de responsabilidad y portabilidad del seguro médico (HIPAA):
- La HIPAA evita que haya vacíos en el seguro médico cuando pasas de un seguro a otro.
- La HIPAA establece multas severas por revelar información médica de una persona en el trabajo o en un establecimiento médico.
- Ley de licencia por razones médicas y familiares (FMLA):
- La FMLA otorga hasta 12 semanas de licencia sin goce de sueldo para resolver un problema familiar o médico, ya sea tuyo o de un familiar directo.
- Puedes hacer uso del permiso para ausentarte que te otorga la FMLA por algunas horas a la vez, si es necesario.
- El permiso para ausentarte en virtud de la FMLA es independiente de la discapacidad a corto plazo y no es lo mismo que los días de licencia por enfermedad. La licencia según la FMLA tiene su propio formulario de solicitud.
- En éste, se te pedirá que indiques el motivo de la licencia. El motivo debe corresponder a una de las seis categorías generales del formulario. Si deseas proteger tu confidencialidad, no es necesario que señales un diagnóstico en el formulario. Si necesitas ayuda para llenar el formulario, solicítala a un asistente social o a una enfermera del consultorio de tu proveedor de atención médica.
- Lleva un registro de todas tus evaluaciones de desempeño. (Las necesitarás si alguien se entera de tu situación con el VIH y repentinamente empiezas a obtener evaluaciones negativas).
- Piensa detenidamente antes de revelar tu situación con el VIH en el trabajo. Ten expectativas realistas sobre las posibles consecuencias.
- No aceptes hablar sobre las afecciones médicas de otros empleados.
- Concéntrate en realizar un buen trabajo.
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Rubenstein, W.B., et.al. (1996). The rights of people who are HIV positive: The authoritative ACLU guide to the rights of people living with HIV disease and AIDS. Southern Illinois University Press. |
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Senak, M.S. (1996). HIV, AIDS, and the law: A guide to our rights and challenges. New York: Plenum Press. |
