by Deneen Robinson
Julio de 2003
Aun cuando todos los medicamentos contra el VIH pueden provocar efectos secundarios, no todas las personas experimentan los mismos efectos con la misma intensidad. Habla con tu médico antes de comenzar cualquier tratamiento nuevo a fin de averiguar cuáles son los posibles efectos secundarios. Será útil para ti saber qué esperar y cómo manejar cualquier problema que pudiera surgir.
Algunos puntos importantes:
- Los efectos secundarios son más comunes durante las primeras cuatro a seis semanas luego de haber comenzado a tomar un nuevo medicamento
- Una vez que tu cuerpo se acostumbra al nuevo medicamento, los efectos secundarios suelen disminuir o desaparecer
- Ten a mano los tratamientos que tu médico te recomiende para tratar efectos secundarios comunes, como diarrea y náuseas
- Informa a tu médico si experimentas efectos secundarios, en especial si estás tomando un medicamento que pueda provocar algún problema especialmente grave
Algunos efectos secundarios (que se enumeran a continuación) parecen ser más comunes en las mujeres VIH+ que en los hombres. Esto puede deberse a que las mujeres tienen niveles más altos de ciertos medicamentos anti-VIH en su torrente sanguíneo, aun cuando tomen las mismas dosis que los hombres. Es posible que estos niveles más altos se expliquen por su tamaño más pequeño, su metabolismo o las hormonas propias de las mujeres. Por ejemplo, con Norvir (que es un IP o inhibidor de la proteasa), las mujeres parecen experimentar más náuseas y vómitos, pero menos diarrea que los hombres. A pesar de la diferencia en los niveles del medicamento y en los efectos secundarios, las mujeres parecen obtener tantos beneficios de la terapia contra el VIH como los hombres. No se han recomendado cambios en la dosificación para las mujeres.
El término lipodistrofia se utiliza para describir varios cambios corporales y problemas metabólicos que experimentan las personas VIH+. A pesar de que las personas VIH+ de ambos sexos experimentan cambios corporales, las mujeres tienen más probabilidades de presentar un aumento de grasa en los senos y en el abdomen.
Algunos de los síntomas de la lipodistrofia se han relacionado con enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, de modo que te recomendamos visitar regularmente a tu médico y tener bajo control tu colesterol, triglicéridos y presión sanguínea. También puedes ayudar a tu cuerpo y especialmente a tu corazón consumiendo una dieta sana, haciendo ejercicio en forma regular y dejando de fumar.
La lipodistrofia puede alterar considerablemente tu apariencia. Si te preocupa la forma en que luces, habla con tu médico antes de hacer cualquier cambio a tu programa de medicamentos contra el VIH que pudiera poner en riesgo tu salud.
Las erupciones cutáneas son un efecto secundario muy frecuente de la clase de medicamentos contra el VIH llamados inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa (INNTR), tales como Viramune (nevirapina) y Sustiva (efavirenz). Éstas son más frecuentes y más graves en las mujeres.
Si empiezas a tomar Viramune, toma la mitad de la dosis completa durante dos semanas (período de introducción) y luego continúa con la dosis completa. Si desarrollas erupciones cutáneas, debes comunicarte con tu médico. Es posible que tu médico te recomiende no aumentar a la dosis completa o, si las erupciones son demasiado incómodas, que dejes de tomar el medicamento. En casos aislados, las erupciones cutáneas pueden ser tan graves que ponen en riesgo la vida, condición que se conoce como síndrome de Stevens-Johnson.
Anemia es la escasez de glóbulos rojos y algunos medicamentos anti-VIH pueden provocarla. Las mujeres tienen un mayor riesgo que los hombres de desarrollar anemia.
Si no es tratada, la anemia se asocia estrechamente con el avance del VIH y con un mayor riesgo de muerte. Por fortuna, los efectos de la anemia se pueden reducir considerablemente recibiendo el tratamiento adecuado. Informa a tu médico si experimentas fatiga extrema, para que te efectúe la prueba de detección de anemia.
Algunos medicamentos anti-VIH pueden provocar irregularidades menstruales. Un pequeño estudio sugirió que las mujeres que tomaban Norvir (ritonavir) podían tener un mayor riesgo de desarrollar anemia debido al sangrado menstrual excesivo.
Si estás recibiendo terapia anti-VIH, pon atención a cualquier cambio en tu sangrado y recuerda informar a tu médico si experimentas períodos más intensos, prolongados o frecuentes.
Ser una mujer VIH+ implica tener mayor riesgo de desarrollar una enfermedad ósea (de los huesos) como la osteoporosis y la osteopenia. Estas enfermedades hacen que los huesos se debiliten y se quiebren con mayor facilidad. Habla con tu médico sobre los siguientes métodos para proteger tus huesos:
- Comprobar tu densidad ósea mediante un examen llamado DEXA
- Consumir bastante calcio y vitamina D
- Hacer ejercicio físico
- Dejar de fumar
- Reducir el consumo de cafeína y alcohol
La acidosis láctica es la acumulación de ácido láctico en la sangre. Se trata de una complicación aislada pero grave de la clase de medicamentos anti-VIH llamada INTR (inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa), tales como d4T y ddI. Las mujeres (en especial, las embarazadas), las personas con sobrepeso y aquéllas con un largo historial de uso de INTR tienen más probabilidades de desarrollar acidosis láctica.
Los síntomas incluyen fatiga, náuseas, vómitos, dolor abdominal, dificultad para respirar y debilidad en brazos y piernas. Si presentas cualquiera de estos síntomas, llama de inmediato a tu médico.
La mayor parte de los estudios efectuados hasta la fecha han demostrado que tomar medicamentos anti-VIH durante el embarazo no aumenta el riesgo de defectos congénitos. No obstante, existen varios medicamentos anti-VIH (como Sustiva) y ciertas combinaciones de medicamentos (como d4T con ddI) que las mujeres embarazadas no deben utilizar debido a los potenciales problemas para madre e hijo.
Durante el embarazo también se deben evitar algunos medicamentos que son adecuados para mujeres no embarazadas. Éstos incluyen agentes para disminuir el colesterol y medicamentos para tratar la neumonía por PCP. También hay medicamentos que se utilizan después del parto para ayudar a detener la hemorragia y que pueden causar problemas a las mujeres que toman medicamentos anti-VIH.
Habla con tu médico sobre todos los medicamentos que te han recetado, para confirmar que no tengan advertencias específicas para mujeres embarazadas o para mujeres que toman medicamentos anti-VIH.
Los medicamentos anti-VIH han ayudado a muchas personas a vivir más tiempo y a tener vidas más sanas. Para obtener el máximo de beneficios de los medicamentos, es importante que los tomes correctamente y que conozcas los posibles efectos secundarios. Si tienes problemas con un medicamento, no debes dejar de tomarlo. Debes hablar antes con tu médico. Por lo general, siempre hay algo que se pueda hacer al respecto, como cambiar a otro medicamento, alterar la dosis que tomas o tratar los efectos secundarios por separado.
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Canadian AIDS Treatment Information Exchange. (2001). Severe nevirapine rash found more likely in women than men: Obtenido en julio de 2003 desde http://www.thebody.com/catie/women.html. (en inglés) |
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Derisi, M. et. al. (2000). Sulfa-associated rash and race are risk factors for non-nucleoside reverse transcriptase inhibitor-associated rash. 7th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, San Francisco. Abstract 61. |
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Muurahainen, N. et. al. (1999). Gender differences in lipodystrophy syndrome evaluated by SALSA. 3rd International Conference on Nutrition in HIV Infection, Cannes, France. Abstract S3-0-3. |
