por Jill Cadman
Julio de 2003
Muchas mujeres VIH+ experimentan algunos problemas menstruales, como por ejemplo:
- Períodos irregulares
- Hemorragia anormal (menos o más sangre)
- Falta de períodos
- Falta del período por más de 90 días (amenorrea)
- Síndrome premenstrual más grave (SPM)
Estudios han determinado que las irregularidades menstruales son más frecuentes si tienes un bajo recuento de células CD4, una alta carga viral, o si te encuentras considerablemente por debajo de tu peso ideal.
A medida que avanza el VIH, los cambios en tu sistema inmunitario pueden afectar la forma en que tu cuerpo produce y mantiene los niveles de diversas hormonas, incluidas la testosterona, el estrógeno y la progesterona. Un leve cambio en la cantidad de una de ellas puede afectar los niveles de todas las demás. Los niveles alterados de estrógeno o progesterona pueden provocar una serie de síntomas menstruales en las mujeres VIH+.
En la evolución del VIH, muchas mujeres pierden peso, se vuelven anémicas (tienen bajos recuentos de glóbulos rojos) o desarrollan problemas nutricionales. Todas estas afecciones también pueden afectar los sistemas hormonales que regulan tu ciclo menstrual.
Las infecciones vaginales o en el cuello del útero no tratadas, en ocasiones, pueden producir hemorragias fuertes, hemorragias entre los períodos o hemorragia después de tener relaciones sexuales. Presta atención a este tipo de hemorragias, porque pueden indicar una complicación (como la enfermedad pélvica inflamatoria o EPI) que podría amenazar seriamente tu salud.
La hemorragia entre los períodos es uno de los únicos signos de la displasia cervical de alto grado, una afección que podría conducir al cáncer y que requiere tratamiento. Si tienes una hemorragia más abundante o menos sangrado vaginal, es importante que actúes rápidamente: consulta a tu ginecólogo y sométete a un examen completo.
Existen determinados medicamentos que también pueden interferir con tus ciclos menstruales. Si consumes heroína, opiáceos o anfetaminas, es posible que te saltes los períodos o que dejes de tenerlos del todo.
El consumo de marihuana (varios pitillos al día) también puede hacer que te saltes algún período. Aparentemente, la metadona y la cocaína no tienen el mismo efecto. Sin embargo, muchas mujeres que consumen drogas llevan una vida cargada de estrés, no comen en forma regular y pueden no tener acceso a alimentos nutritivos. En el contexto del consumo de cocaína, la falta del período puede deberse a la desnutrición o a una grave pérdida de peso.
Algunos medicamentos pueden eliminar tu ciclo menstrual. Si estás tomando Megace, Depo-Provera o píldoras anticonceptivas que contienen principalmente progestina, observa si tienes hemorragias fuertes o prolongadas.
Sí, pero la investigación se está quedando atrás con respecto a las experiencias de las mujeres en esta área. En muchos de los estudios originales que permitieron la aprobación de los primeros medicamentos anti-VIH se inscribieron muy pocas mujeres y a las que participaron en ellos no se les preguntó acerca del período menstrual. Por ello, hasta hace varios años prácticamente no existían datos clínicos acerca de cuáles medicamentos provocan efectos secundarios menstruales.
En 1999, un pequeño estudio sugirió que las mujeres que tomaron Norvir (ritonavir), o la combinación de Norvir y Fortovase (saquinavir), podían correr un mayor riesgo de anemia debido a hemorragias menstruales excesivas.
Desde entonces, los investigadores han comenzado a usar tecnologías más nuevas para estudiar en qué forma los niveles de los medicamentos inhibidores de la proteasa cambian durante el transcurso del ciclo menstrual. Esto nos dará información importante acerca de la forma en que la terapia anti-VIH afecta al ciclo menstrual y viceversa.
Mientras tanto, recuerda que el hecho de que no haya bastante investigación no significa que tus síntomas sean menos reales. Si estás en tratamiento contra el VIH, observa si hay cualquier cambio en tu menstruación y no olvides informar a tu médico si tienes períodos más fuertes, prolongados o más frecuentes.
Debido a que existen muchas razones posibles para los síntomas menstruales, es muy importante que te sometas a una evaluación completa.
Si te saltas el período dos o más veces seguidas, acude a tu ginecólogo para que te realice un examen pélvico y exámenes de sangre para determinar si tienes una infección común (como clamidia) que pueda afectar a tu aparato reproductor.
Es posible que se deban revisar tus niveles hormonales para determinar si un bajo nivel de estrógenos o un nivel excesivo de progesterona están causando un síntoma menstrual en particular.
Es posible que tu médico quiera descartar los siguientes factores como la razón de la falta del período:
- Quistes ováricos
- Embarazo
- Infecciones oportunistas
- Pérdida de peso involuntaria
- Interacciones con ciertos medicamentos
- Diferentes medicamentos que estés tomando
- Menopausia
Si las hemorragias fuertes o las hemorragias entre cada período constituyen un problema, tu médico debería analizar tus plaquetas y usar un ultrasonido o colcoscopia para detectar EPI, quistes ováricos o tumores.
- Sométete a tratamiento por cualquier infección subyacente, trastornos en el cuello del útero o quistes
- Mantente atenta a tus déficits nutricionales, anemia y pérdida de peso sin explicación
- Revisa con tus proveedores de atención médica todos los medicamentos que estás tomando, incluidos los que tomas para tratar el VIH y las afecciones relacionadas con este virus, drogas ilícitas y anticonceptivos
- Considera el uso de píldoras anticonceptivas o la terapia de reemplazo hormonal (TRH) para restablecer el equilibrio de tus hormonas y para regular los ciclos menstruales, pero ten en cuenta las interacciones con los medicamentos anti-VIH
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Habla con tus proveedores de atención médica acerca de remedios de venta sin receta médica:
Soja: para el control de los síntomas en general
Ácidos grasos omega-3: para calambres menstruales, distensión abdominal, hinchazón de los senos y cambios de ánimo
Magnesio: para los calambres y la irritabilidad
Complejo de vitamina B o calcio: para la distensión abdominal
Vitamina E: para los bochornos o la hinchazón de los senos - El dormir bien, el ejercicio regular, la acupuntura y el yoga pueden ayudarte a aliviar los síntomas premenstruales
Aun cuando los problemas menstruales son frecuentes, el sufrimiento causado por ellos no es una parte normal del VIH. En la mayoría de los casos es posible rastrear los síntomas menstruales individuales hasta una causa principal y manejar el problema.
Aun cuando no estés tomando medicamentos anti-VIH, es recomendable que lleves un registro de las fechas de inicio y término de tus períodos cada mes. Realízate exámenes ginecológicos y la prueba de Papanicolau en forma regular dentro de tu atención médica rutinaria e informa de cualquier cambio que haya en tu ciclo menstrual a tus proveedores de atención médica.
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Garcia, et. al. (2002). Treatment issues for women. AIDS Community Research Initiative of America. p. 3-13, 18-19: Obtenido en julio de 2003 desde http://www.criany.org/treatment/women.pdf. (en inglés) |
