por Jill Cadman
Adaptado de la Campaña Global por los Microbicidas (Global Campaign for Microbicides)
Julio de 2005
Un microbicida es una sustancia diseñada para reducir la transmisión del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) al aplicarla en la vagina o el recto. Los microbicidas pueden venir en diferentes presentaciones: geles, cremas, supositorios, películas, lubricantes, esponjas o anillos vaginales.
No. Actualmente los científicos están probando varias sustancias para determinar si ayudan a proteger contra el VIH y/u otras ETS, pero hoy en día no existe ningún microbicida seguro y eficaz disponible para el público. Sin embargo, los científicos están buscando seriamente docenas de productos, entre los que se incluyen 16 que han demostrado una seguridad suficiente en los estudios de laboratorio y que ahora se están probando en personas. Es poco probable que se pueda poner a disposición del público en general un microbicida eficaz antes del año 2010.
Un microbicida podría funcionar en tres formas distintas:
- Destruyendo o neutralizando gérmenes como bacterias y virus.
- Bloqueando la infección al crear una barrera entre el germen y las células de la vagina o el recto.
- Impidiendo que la infección se deposite después de ingresar al cuerpo.
No. Si se utilizan en forma constante y correcta, es probable que los condones masculinos o femeninos proporcionen una mejor protección que los microbicidas contra el VIH y otras ETS, por lo que seguirán siendo la opción preferida. Sin embargo, en el caso de las personas que no pueden utilizar o que no utilizan condones, y en especial en el caso de aquellas mujeres cuyas parejas se niegan a usar condones, el uso de los microbicidas podría salvar vidas y tener un impacto considerable en la reducción de la propagación de la epidemia del VIH.
Muchos de los microbicidas que se están probando actualmente funcionan contra el VIH y al menos contra otra enfermedad de transmisión sexual. Con el tiempo, un producto que combine distintos microbicidas podría ofrecer protección contra una amplia gama de ETS, incluido el VIH.
No todos los microbicidas que se están investigando previenen el embarazo. Es importante contar con microbicidas no anticonceptivos y con microbicidas de "doble acción" que prevengan el embarazo y las ETS. Los microbicidas no anticonceptivos podría ofrecer a las mujeres la opción de embarazarse mientras que, al mismo tiempo, se protegen de las infecciones, lo que no es posible con el uso del condón.
Todos los productos nuevos deben pasar por estrictas pruebas de seguridad antes de que estén disponibles para los consumidores. Las activistas por la salud de la mujer y los investigadores están trabajando juntos para asegurar que las pruebas clínicas de los microbicidas se realicen en forma exhaustiva y ética.
Existen suficientes razones para creer que los hombres también podrían protegerse de las infecciones si sus parejas mujeres usan un microbicida vaginal. Los microbicidas podrían funcionar para uso rectal, pero su seguridad y eficacia para este uso se debe establecer por separado. Los estudios de eficacia rectal de algunos posibles microbicidas están en sus etapas iniciales.
Los microbicidas podrían ayudar a proteger a las mujeres con VIH de la reinfección con otras cepas de VIH y de otras ETS, que pueden constituir un peligro mayor cuando el sistema inmunitario ya se encuentra debilitado.
Es probable que los microbicidas protejan a ambos miembros de la pareja, dado que brindarían a las mujeres con VIH otra opción para ayudar a proteger a sus parejas que no pueden usar condones. Algunos microbicidas pueden ser anticonceptivos y otros no. Los microbicidas no anticonceptivos podrían permitir que las mujeres VIH positivas que desean tener hijos puedan hacerlo con un menor riesgo para una pareja VIH negativa. Los microbicidas anticonceptivos podrían ofrecer a las mujeres otra forma para prevenir el embarazo no deseado.
Prácticamente todas las investigaciones en materia de microbicidas están siendo realizadas por instituciones académicas y sin fines de lucro o por pequeñas empresas de biotecnología. El financiamiento proviene de subvenciones federales para investigación y de fundaciones privadas. Las empresas farmacéuticas más grandes no se han interesado en este campo.
Es probable que los microbicidas estén disponibles y accesibles mucho antes que una vacuna contra el VIH. Incluso después de que se descubra una vacuna segura y eficaz, las vacunas y los microbicidas tendrán funciones diferentes y complementarias en una estrategia general de prevención contra el VIH.
Los activistas de tratamiento están trabajando en conjunto con los investigadores y con los encargados de la elaboración de políticas, a fin de asegurar que cualquier microbicida que sea aprobado tenga un costo razonable y sea lo más asequible posible.
Los productos de N-9 se venden sin receta médica como espermicidas anticonceptivos (anticoncepción), no para la prevención del VIH u otras infecciones. De hecho, si se utilizan más de una vez al día, los productos anticonceptivos con N-9 pueden, en realidad, aumentar levemente el riesgo de contraer el VIH porque irritan las membranas vaginales y provocan abrasiones que facilitan el ingreso del virus al torrente sanguíneo. Otros estudios indican que el N-9 es incluso más irritante para el tejido rectal que para el tejido vaginal.
En 2001, los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegaron a las siguientes conclusiones:
- El N-9 no es eficaz para prevenir la transmisión del VIH u otras ETS. NO se debe utilizar para la prevención de enfermedades.
- Los productos anticonceptivos que contienen N-9 (que se usan solos o con un diafragma o capuchón cervical) ofrecen una importante opción a las mujeres que prefieren no utilizar métodos anticonceptivos hormonales. Sin embargo, el N-9 también puede incrementar la probabilidad de infección en las mujeres si se exponen al VIH. Las mujeres que corren el riesgo de contraer el VIH, especialmente aquéllas que tienen relaciones sexuales más de una vez al día, NO deberían usar el N-9 como método anticonceptivo.
- Las mujeres que no corren el riesgo de contraer el VIH, pueden seguir usando N-9 con fines anticonceptivos con seguridad.
- Los condones que tienen N-9 no ofrecen más protección contra el embarazo o las infecciones que los condones que solo están lubricados. Dado que los condones que tienen N-9 pueden provocar irritación, no se deben promover para ningún propósito.
- Los productos que contienen N-9 NUNCA se deben usar para el sexo anal.
En tanto no existan microbicidas disponibles, la mejor forma de protegerte a ti y a tu pareja de las ETS, incluido el VIH, es utilizar un condón masculino o femenino. También es importante evitar el uso de los productos que contienen Nonoxinol-9 (N-9) para la anticoncepción, si crees que es posible que te expongas al VIH. Si te realizas pruebas para detectar ETS regularmente y recibes tratamiento oportuno si tienes una ETS, también ayudará a reducir el riesgo de infectarte con el VIH si te expones a este virus.
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Global Campaign for Microbicides. (2004). Fact Sheet #3: Frequently asked questions about microbicides: Obtenido en febrero de 2005 desde http://www.global-campaign.org/clientfiles/FS3-FAQs.doc. (en inglés) |
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Global Campaign for Microbicides. (2004). Fact Sheet # 4: HIV positive women and microbicides: Obtenido en febrero de 2005 desde http://www.global-campaign.org/clientfiles/FS4-PositiveWomen.doc. (en inglés) |
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Global Campaign for Microbicides. (2004). Fact Sheet #13: What's up with nonoxynol-9 (N-9)?: Obtenido en febrero de 2005 desde http://www.global-campaign.org/clientfiles/FS13-Nonoxynol-9.doc. (en inglés) |
