por Shari Margolese
Julio de 2003 (revisado y corregido en agosto de 2006)
Gracias a los avances en la atención y el tratamiento contra el VIH, muchas mujeres VIH+ tienen vidas más largas y saludables. Cuando piensan en el futuro, algunas de estas mujeres están tomando la decisión de tener a los hijos que siempre habían querido. Las mujeres VIH+ que desean quedar embarazadas deben analizar sus planes con un médico que tenga gran experiencia en el tratamiento de mujeres VIH+.
La buena noticia es que los avances en el tratamiento contra el VIH también han permitido bajar considerablemente la tasa de transmisión del virus de madre a hijo. Si la madre toma las precauciones médicas adecuadas, la tasa de transmisión se puede reducir de 25% a menos del 2%. Además, estudios han demostrado que estar embarazada no acelera el avance del VIH en la madre.
- Busca a un obstetra familiarizado con la atención de mujeres VIH+. Este profesional puede explicarte las opciones para quedar embarazada con el menor riesgo posible para tu pareja.
- Hazte exámenes y busca tratamiento para las enfermedades de transmisión sexual.
- Deja el cigarrillo, el alcohol y las drogas. Todos estos elementos pueden afectar negativamente tu salud y la de tu bebé.
- Empieza a tomar vitaminas para el embarazo con receta médica que contengan ácido fólico y calcio mientras estés tratando de quedar embarazada. Esto puede reducir las tasas de ciertos defectos congénitos.
- Si tu familia y amigos no te brindan su apoyo o critican tu decisión de tener un hijo, organiza una red de apoyo de personas comprensivas, que no te juzguen y que estén bien informadas sobre el VIH y el embarazo. Tu red puede estar compuesta por proveedores de atención médica, orientadores y otras mujeres VIH+ que estén considerando quedar embarazadas o que ya tengan hijos.
Aun cuando el VIH se puede transmitir de la madre al hijo independientemente del nivel de carga viral de la madre, hay pruebas de que una carga viral baja disminuye el riesgo. La mejor forma de reducir la carga viral es mediante un régimen combinado de medicamentos anti-VIH. Habla con tu médico sobre qué medicamentos puedes tomar para beneficiar tu salud y la de tu bebé.
Debido a los posibles efectos secundarios para la mujer embarazada o para el bebé en desarrollo, se deben evitar ciertos medicamentos, como Sustiva (efavirenz) y las formulaciones líquidas de Agenerase (amprenavir) y Norvir (ritonavir), además de determinadas combinaciones de medicamentos, como Videx EC (didanosina, ddI) con Zerit (estavudina, d4T). Viramune (nevirapina) es un medicamento que se recomienda utilizar durante el embarazo, salvo que se trate del primer tratamiento contra el virus en mujeres con recuentos de células CD4 por sobre 250, debido al riesgo de presentar problemas hepáticos.
Habla con tu médico sobre estos medicamentos y todos los demás medicamentos anti-VIH si estás embarazada o estás considerando quedar embarazada. Tu médico y tú deben determinar las mejores opciones de tratamiento para ti.
El gobierno de los EE.UU. ha preparado guías para ayudar a las mujeres VIH+ a tomar las decisiones relacionadas con su tratamiento. Estas guías se pueden resumir de la siguiente forma:
Todas las mujeres VIH+ embarazadas deben hacerse una evaluación clínica y exámenes de laboratorio estándar. Las guías también recomiendan que las mujeres embarazadas se hagan una prueba de resistencia si ellas:
- nunca antes han tomado medicamentos anti-VIH
- están tomando medicamentos anti-VIH, pero tienen una carga viral detectable
Para prevenir la transmisión del VIH al bebé, puede ser necesario que las mujeres embarazadas comiencen a tomar medicamentos anti-VIH o los cambien; una prueba de resistencia ayudará a determinar qué medicamentos funcionarán mejor para ti.
En el caso de las mujeres VIH+ embarazadas que no han tomado anteriormente medicamentos anti-VIH
Se recomienda un tratamiento con Retrovir de tres partes (zidovudina, AZT, ZDV), el que se describe más adelante. Las mujeres que tienen una carga viral superior a 1.000 copias/ml o cuya enfermedad presenta una condición que exige tratamiento contra el VIH, deben recibir un tratamiento estándar con Retrovir de tres partes más medicamentos anti-VIH adicionales, de acuerdo con las guías de tratamiento para mujeres no embarazadas. Las mujeres que se encuentran en su primer trimestre de embarazo (hasta los tres meses) pueden considerar no comenzar su terapia hasta después de las primeras 10 a 12 semanas de embarazo; analiza con tu médico los riesgos y los beneficios de esto.
El tratamiento estándar con Retrovir de tres partes para prevenir la transmisión del VIH de la madre embarazada al hijo es:
- Tomar Retrovir durante todo el embarazo
- Administrar Retrovir por vía intravenosa a la madre durante el trabajo de parto y el parto
- Administrar un jarabe de Retrovir al bebé recién nacido a partir de las seis a doce horas después del parto y durante las primeras seis semanas
A todas las mujeres VIH+ embarazadas se les debe informar que se ha demostrado que para prevenir la transmisión del VIH de la madre al hijo una combinación de medicamentos anti-VIH (generalmente tres) es aún más eficaz que tomar sólo Retrovir.
En el caso de las mujeres VIH+ que ya tomaban medicamentos anti-VIH y que se enteran de que están embarazadas después de las primeras 12 semanas de embarazo (tienen más de tres meses)
Deben seguir tomando sus medicamentos anti-VIH e incluir Retrovir como parte de la combinación de medicamentos, siempre que sea posible.
En el caso de las mujeres VIH+ que ya tomaban medicamentos anti-VIH y que se enteran de que están embarazadas durante las primeras 12 semanas de embarazo (durante el primer trimestre)
Ellas deben hablar con su médico sobre los beneficios y los riesgos de seguir tomando sus medicamentos anti-VIH durante este período. Una mujer VIH+ embarazada puede tomar la decisión de suspender sus medicamentos anti-VIH durante su embarazo. Si lo hace, se deben suspender todos los medicamentos al mismo tiempo. Aun cuando una mujer embarazada tome la decisión de no tomar medicamentos anti-VIH durante gran parte de su embarazo, es necesario administrar Retrovir a la madre durante el parto y al bebé después de nacer para prevenir la transmisión de madre a hijo.
Nota sobre Viramune: las guías aconsejan no utilizar la dosis única de Viramune en mujeres embarazadas que ya estén tomando un régimen eficaz para el tratamiento contra el VIH, puesto que agregar Viramune en estos casos no reducirá aún más el riesgo de que una mujer transmita el VIH a su bebé y puede causar el desarrollo de resistencia a Viramune en la madre.
En el caso de las mujeres VIH+ en trabajo de parto que no hayan tomado medicamentos anti-VIH
Una mujer en trabajo de parto que no haya tomado medicamentos anti-VIH de todas maneras puede reducir el riesgo de infectar a su bebé utilizando medicamentos durante el trabajo de parto y el parto, y tratando al bebé durante un período breve después del nacimiento. Las guías estadounidenses recomiendan las siguientes opciones para las mujeres en trabajo de parto que no tengan antecedentes de haber tomado medicamentos anti-VIH:
- Administrar Retrovir por vía intravenosa a la madre durante el trabajo de parto y administrar Retrovir al bebé durante las primeras seis semanas después del nacimiento
- Administrar Combivir (Retrovir más Epivir) por vía oral a la madre durante el trabajo de parto y administrar Combivir por vía oral al bebé durante seis semanas
- Administrar una dosis única de Viramune (nevirapina) a la madre al inicio del trabajo de parto y luego administrar una dosis única de Viramune al bebé 48 horas después del parto*
- Administrar el régimen de dosis única de Viramune (indicado arriba) a la madre y al hijo, en combinación con la administración intravenosa de Retrovir a la madre durante el trabajo de parto y la administración de Retrovir al bebé durante seis semanas después del nacimiento
*Si se administra la dosis única de Viramune sólo a la madre o en combinación con Retrovir, se debe considerar la administración de Combivir (Retrovir más Epivir) a la madre empezando lo antes posible (durante o inmediatamente después del trabajo de parto) y continuar durante tres a siete días; esto puede reducir la posibilidad de que el virus de la madre se vuelva resistente a Viramune. Se recomienda que durante el período inmediatamente siguiente al nacimiento del bebé la madre se haga las pruebas de laboratorio correspondientes para determinar si es recomendable que ella tome un tratamiento contra el VIH.
En el caso de los bebés nacidos de mujeres VIH+ que no hayan tomado medicamentos anti-VIH antes ni durante el trabajo de parto
El tratamiento recomendado es tomar Retrovir durante seis semanas después del nacimiento, empezando lo antes posible después de éste, de preferencia durante las seis a doce horas siguientes.
Es posible que las mujeres VIH+ quieran evitar algunas de las pruebas prenatales más invasivas, tales como la amniocentesis, el muestreo de vellosidad coriónica y la obtención percutánea de sangre del cordón umbilical. Habla con tu médico para saber si necesitas estas pruebas.
Existen dos tipos de parto: cesárea (sección C) y parto vaginal. Las cesáreas electivas o planificadas se efectúan antes de que comience el trabajo de parto y antes de que se rompa la "bolsa de agua" (las membranas que rodean al bebé) de la madre. Esto reduce el contacto del bebé con la sangre de la madre.
Estudios iniciales demostraron que las cesáreas electivas disminuían las tasas de transmisión (las cesáreas de emergencia, es decir, aquéllas efectuadas después de que rompen las membranas, no reducen la transmisión del VIH).
Sin embargo, actualmente las mujeres VIH+ que reciben una terapia eficaz contra el VIH y que tienen cargas virales no detectables presentan bajas tasas de transmisión en los partos vaginales sin cesárea. Dado que las cesáreas implican una cirugía, plantean ciertos riesgos. Las mujeres a las que se les practica una cesárea tienen más probabilidades de contraer infecciones que aquéllas que dan a luz por vía vaginal.
Para una mujer en terapia contra el VIH con una carga viral baja (menor que 1.000), es poco probable que una cesárea reduzca aún más su riesgo de transmisión del VIH, el cual ya es bajo. Sin embargo, para una mujer con una carga viral por sobre 1.000 o que al momento del parto aún no recibe tratamiento, una cesárea puede reducir las posibilidades de transmisión. Habla con tu médico sobre las ventajas y desventajas de cada tipo de parto.
Dado que el bebé se puede infectar con el VIH a través de la leche materna, es importante que no amamantes si tienes otras opciones disponibles. Aun cuando debas alimentar a tu bebé usando un biberón puedes desarrollar fuertes lazos afectivos con tu hijo.
Luego de haber nacido, al bebé se le harán tres o cuatro pruebas de detección del VIH antes de obtener los resultados finales, luego de varios meses. Durante este período, es posible que el bebé necesite tomar medicamentos anti-VIH y contra la neumonía. Esto no significa que el bebé esté enfermo: es sólo una medida de precaución para disminuir las posibilidades de transmisión y enfermedad.
Para cualquier mujer, tomar la decisión de tener un bebé es un gran paso; pero para una mujer VIH+, esto puede ser aún más complicado. Habla con tu médico y obstetra sobre cómo cuidar tu salud "preconceptiva" (antes de concebir) y solicita orientación antes de que empieces a tratar de quedar embarazada. Si lo planificas con anticipación, hay muchas cosas que puedes hacer para proteger tu salud y la de tu nuevo bebé.
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Dole, P. (2003). Preconception issues in HIV. Numedx 5(1). 47. |
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Public Health Service Task Force. (2006). Recommendations for use of antiretroviral drugs in pregnant HIV-1 infected women for maternal health and interventions to reduce perinatal HIV-1 transmission in the United States: Obtenido en julio de 2006 desde http://www.aidsinfo.nih.gov/ContentFiles/PerinatalGL.pdf |
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U.S. Department of Health and Human Service. (2006). HIV during pregnancy, labor and delivery, and after birth. AIDSInfo Fact Sheet: Obtenido en julio de 2006 desde http://aidsinfo.nih.gov/ContentFiles/Perinatal_FS_en.pdf |
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U.S. Food and Dug Administration. (2001). FDA/Bristol-Myers Squibb issues caution for HIV combination therapy with Zerit and Videx in pregnant women. FDA Talk Paper: Obtenido en julio de 2003 desde http://www.fda.gov/bbs/topics/ANSWERS/ANS01063.html. |
