por Anne Monroe
Febrero de 2005
En el caso de las mujeres VIH+, existen muchos aspectos para mantenerse saludables. Un buen inicio consiste en tomar tus medicamentos en el horario correcto, comer bien y hacer ejercicio. Sin embargo, para cuidar todo tu cuerpo, debes ir al ginecólogo regularmente.
El ginecólogo es el médico que se atiende el aparato reproductor de las mujeres, el cual está formado por:
- La vagina
- El cuello uterino
- El útero
- Las trompas de falopio
- Los ovarios
Algunas afecciones ginecológicas son más frecuentes, más graves y más difíciles de tratar en las mujeres VIH+ que en las mujeres VIH-. Si no se tratan, algunas infecciones de menor importancia pueden convertirse en afecciones más graves. Por eso, es especialmente importante que las mujeres VIH+ consulten al ginecólogo una vez al año como mínimo.
Los ginecólogos son especialistas en la salud de la mujer. Algunas de las cosas más importantes que realizan son los exámenes pélvicos y las pruebas de Papanicolau para detectar cáncer del cuello uterino. La prueba de Papanicolau es un examen de evaluación para verificar si ha habido cambios en el cuello uterino. Una prueba de Papanicolau anormal puede indicar que existe inflamación, infección, crecimiento de células anormales (displasia) o cáncer. Si la displasia se detecta y se trata en forma temprana, es posible prevenir el cáncer del cuello uterino.
Los ginecólogos también realizan pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual (ETS) como gonorrea, clamidia y sífilis. También pueden evaluar y tratar otras infecciones como las infecciones por levadura y la vaginosis bacteriana.
Tu ginecólogo también es una excelente fuente de información acerca de la anticoncepción y las enfermedades de transmisión sexual.
Es muy importante que las mujeres VIH+ acudan regularmente al ginecólogo y que se realicen la prueba de Papanicolau. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que:
- Las mujeres VIH+ se hagan un examen ginecológico completo, que incluya una prueba de Papanicolau, cuando se les diagnostique el VIH por primera vez o cuando pidan atención prenatal por primera vez
- Las mujeres VIH+ se hagan otro Papanicolau seis meses después
- Si ambas pruebas son negativas, se recomienda una evaluación anual
- Las mujeres que tengan la infección con VIH sintomática o que hayan sufrido de displasia anteriormente deben hacerse una prueba de Papanicolau cada seis meses
Debes realizarte la prueba de gonorrea y clamidia en la primera visita. Vuelve a realizarte estas pruebas si tienes una nueva pareja o si has tenido relaciones sexuales sin protección.
Entre las visitas, tú puedes hacer algo para mantenerte saludable:
- Usa condones para prevenir la transmisión de ETS
- Lleva un registro de secreciones vaginales anormales o de dolor en la parte baja del abdomen: llama al médico si no desaparecen
- No te hagas duchas vaginales ni uses jabones perfumados en gran cantidad; éstos pueden causar irritación o infecciones por levadura
- Si tienes dudas acerca de la anticoncepción o las ETS, anótalas y llévalas a tu siguiente visita
Ahora que sabes por qué es importante que acudas al ginecólogo, te contaremos lo que puedes esperar.
Por lo general, el médico comienza preguntándote acerca de tu historia sexual. Te preguntará acerca de:
- Tu vida sexual actual
- La cantidad de parejas sexuales que has tenido
- Si has estado embarazada o si te has practicado un aborto
- Qué tipo de método anticonceptivo utilizas
Estas preguntas pueden ser difíciles o incómodas para el médico y para la paciente. Aun cuando sea difícil para ti, haz lo posible por responder honestamente. El médico necesita información completa para brindarte la mejor atención.
Después de la entrevista, el médico puede realizarte un examen en cada seno para detectar nódulos o bultos.
A continuación, el médico realizará un examen pélvico. Te pedirá que te recuestes y que te deslices hasta que tus nalgas (glúteos) queden en el extremo de la mesa de exploración. Luego te pedirá que separes las piernas. El médico introducirá un instrumento llamado espéculo en tu vagina. Este instrumento separa las paredes de la vagina para que se pueda ver el cuello uterino (la abertura del útero).
Luego el médico usará un pequeño cepillo para recolectar algunas células del cuello uterino para realizar la prueba de Papanicolau. Las células se examinan con un microscopio para ver si hay células anormales (displasia) presentes. Las células anormales pueden indicar el inicio de cáncer del cuello uterino o bien, pueden no indicar nada. Si se encuentran células anormales, las pruebas se repiten.
Mientras el espéculo todavía está insertado, el médico también extrae muestras para detectar gonorrea y clamidia.
Después de extraer el espéculo, el médico realizará un examen de tacto vaginal. En este examen, introducirá dos dedos en el interior de tu vagina y pondrá la otra mano sobre tu abdomen. Tu médico palpará tus órganos reproductivos internos (los ovarios y el útero) usando ambas manos y verificará si sientes dolor.
Muchas mujeres consideran que el examen pélvico y de tacto vaginal son algo incómodos y les hacen sentir vergüenza. Para que te sientas tranquila, piensa que el espéculo se usa durante sólo dos o tres minutos y que todo el examen estará terminado en menos de cinco. Además, si vas con mayor frecuencia se hace cada vez más fácil.
Es posible que las mujeres VIH+ también tengan displasia anal que puede conducir al cáncer anal. Una prueba de Papanicolau anal y un examen médico son las mejores maneras para detectar una displasia anal. Es importante que le pidas a tu médico que realice estas pruebas con regularidad.
Tu salud ginecológica es un componente importante de tu salud general. Los controles ginecológicos y las pruebas de Papanicolau regulares son de gran importancia, dado que muchas afecciones ginecológicas no presentan síntomas evidentes y pueden empeorar sin que te des cuenta. La detección y el tratamiento en las primeras etapas pueden impedir el avance de una afección ginecológica.
Busca un ginecólogo que tenga experiencia en el tratamiento de mujeres VIH+ o que sepa cómo detectar y diagnosticar las afecciones ginecológicas que suelen presentarse en las mujeres VIH+. No olvides informar a tu ginecólogo de todos los medicamentos que estás tomando para otras afecciones y de cualquier problema ginecológico o cambio en tu ciclo menstrual que experimentes.
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Anderson, J. (1998). Gynecologic manifestations of HIV infection. Presentation at the Johns Hopkins University Conference on HIV/AIDS. Obtenido en febrero de 2005 desde http://www.hopkins-aids.edu/brazil/speakers/framesets/anderson2_fr.html. (en inglés) |
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Levine, A. (2002). Evaluation and management of HIV-infected women. Annals of Internal Medicine. 136(3). 228-242. |
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Massad, L. et. al. (1999). Prevalence and predictors of squamous cell abnormalities in papanicolaou smears from women infected with HIV-1. JAIDS. 21(1). 33-41. |
