Otro año. Otro capítulo. Otra oportunidad de vida que no doy por sentada.
El 11 de abril cumplí 53 años. Y hoy, 18 de abril, celebro 38 años viviendo con VIH. Treinta y ocho años de resiliencia, crecimiento, aprendizajes y transformación. Sigo aquí no solo sobreviviendo, sino prosperando.
Sí, me he caído. Muchas veces. Pero cada vez me he levantado más sabia, más fuerte, más centrada y más alineada con quien realmente soy. Hoy me paro en mi verdad como una mujer completa, intuitiva, en paz, y con un profundo amor propio. Ya no solo sobrevivo la vida; ahora me permito recibir todo lo bueno que la vida tiene para ofrecerme, porque soy digna. Porque lo merezco. Sigue leyendo...

