Después de una cita con un hombre mucho mayor que yo que conocí por internet, me di cuenta que yo, también, puedo abrir mi corazón. Desafortunadamente, simplemente porque se puede no quiere decir que se deba. Considerando mi larga lista de citas por Hinge, esta fue divertida y sacada de las comedias románticas que consumo cuando estoy cruda. Pagando cinco dólares para pegarle a pelotas de béisbol, pegándome en el dedo con una pelota, tirarle a la canasta, y una pelota de básquet rebota en tu cabeza, y otros cinco por cerveza de barril en un vaso de plástico. No fue muy romántico, pero después de echarme la mitad de mi Budweiser, los nervios de la primera cita se calmaron, y me di cuenta que mi supuesto "ingeniero de 5'9 de estatura" medía 5'7 si es que eso y era electricista. Aunque vi las señales de alerta directamente frente a mí, amplificadas por las luces LED, decidí ignorarlas. Quizá era ese ambiente melancólico del lugar —muy tipo Chuck E. Cheese de la década de los 2000— pero creí sentir una chispa. Al pasar por cada momento vergonzoso, desde mis lentes rotos hasta el último viaje a McDonald's, me sentí como una chica tan normal—corrección, mujer normal. Sigue leyendo...
Image

Become a Member
Join our community and become a member to find support and connect to other women living with HIV.
You Might Also Like
Did you just test HIV+?
Newly diagnosed with HIV and not sure what to do? You are not alone.
¿Recibe nuestro boletín?
Do you get our newsletter?
Suscríbase a nuestro boletín mensual y reciba la información más reciente en su bandeja de entrada.
Sign up for our monthly Newsletter and get the latest info in your inbox.
You Can Help!
Together, we can change the course of the HIV epidemic…one woman at a time!
