Mujeres, género y sexualidad

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Índice

Introducción

La sexualidad humana existe en un espectro deslumbrante. Hay muchas formas en que los individuos expresan, y describen, sus atracciones románticas, físicas y/o emocionales hacia otras personas. Aunque cada persona es única en la forma en que experimenta (o no experimenta) la atracción, existen agrupaciones dentro del espectro de la sexualidad que la gente puede utilizar para etiquetar ese aspecto de su identidad. Las etiquetas pueden ser incómodas, aunque también pueden ayudar a las personas a encontrar a otras que se identifican de forma similar, para encontrar una comunidad o una relación íntima.

En la mayoría de las zonas del mundo, las minorías sexuales (personas cuya sexualidad es diferente a la de la mayoría de las personas de la sociedad) tienen alguna experiencia de ser marginadas (no valoradas, vistas como poco importantes) o de ser discriminadas de otra manera debido a su sexualidad. Esta es parte de la razón por la que muchas personas creen que es importante estar conectadas con una comunidad de personas que comparten la experiencia de ser marginadas por su sexualidad, incluso si la comunidad es diversa en otros aspectos.

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La sexualidad es compleja y puede ser fluida (variando y cambiando a lo largo del tiempo). Lo mismo ocurre con la identidad de género, que es diferente de la sexualidad. Hay muchas identidades de género además de las tradicionales "mujer" y "hombre"; y cuando utilizamos estos términos en esta hoja informativa, nos referimos a las personas cisgénero (la identidad de género se alinea con el sexo asignado al nacer) así como a las mujeres y los hombres transgénero, a menos que se indique lo contrario. Para conocer más términos y definiciones de identidad de género, consulte la sección más abajo.

La conexión con otras personas es emocionante, ¡y también lo es el hecho de que haya tantas formas de hacerlo! Hay muchos términos que han evolucionado para ayudar a la gente a describir la sexualidad (y el lenguaje sigue cambiando). Siga leyendo para orientarse sobre esta red de lenguaje.

¿Qué es la sexualidad?

Incluso la palabra "sexualidad" tiene varios significados diferentes pero relacionados. La gente utiliza el término para describir:

  • la sensación de ser sexual que tienen las personas
  • la atracción de las personas hacia otras personas en general (también llamada "orientación sexual"); y también
  • las actividades que tienen que ver con ser sexual

Aquí utilizaremos el término principalmente en el segundo sentido: para describir a qué y a quiénes las personas se sienten atraídas cuando se trata del sexo y la conexión íntima.

Términos y definiciones relacionados con la sexualidad

A continuación se presentan otros términos que la gente utiliza para describir su propia sexualidad y la de los demás:

  • Asexual: alguien que no experimenta atracción sexual hacia ninguna persona, independientemente de su sexo
  • Bisexual: alguien que puede tener atracciones físicas, románticas y/o emocionales continuas hacia personas de su mismo género y de otro género; las personas pueden experimentar y actuar (o no actuar) respecto a estas atracciones de diferentes maneras y con distinta intensidad a lo largo de sus vidas; a veces se acorta a "bi"
  • Gay: alguien cuya atracción física, romántica y/o emocional continua es hacia personas del mismo género; a menudo se utiliza para describir a los "hombres homosexuales", pero también puede aplicarse a las mujeres
  • Heterosexual: alguien cuya atracción física, romántica y/o emocional constante es hacia personas del género "opuesto"; también llamado "hetero"
  • Homosexual: término clínico para describir a alguien cuya atracción sexual continua es hacia personas del mismo género; tiene un tono negativo debido a su uso por parte de quienes ven la atracción sexual hacia el mismo género como un pecado o un trastorno mental; se considera anticuado y ofensivo para muchas personas
  • Lesbiana: una mujer cuya atracción física, romántica y/o emocional constante es hacia otras mujeres
  • LGBTQ: acrónimo que significa "lesbiana, gay, bisexual, transgénero y/o queer/cuir"; en algunos casos, la "Q" significa "cuestionándose", en inglés, (o el acrónimo en inglés se altera para añadir una segunda "Q")
  • Pansexual: alguien que tiene el potencial de atracción emocional, romántica y/o física hacia personas de cualquier género; esas atracciones no se expresan necesariamente al mismo tiempo, de la misma manera o del mismo grado
  • Cuir (Queer): se utiliza de varias maneras para describir la sexualidad (incluso, en algunos lugares y en el pasado, como término despectivo): algunas personas pueden utilizarlo para describir su sexualidad como no exclusivamente heterosexual; otras lo utilizan porque se sienten limitadas de alguna manera por términos como "lesbiana" o "bisexual"; a menudo se utiliza indistintamente con "LGBTQ" como término general
  • Cuestionándose: alguien que está en proceso de descubrir y explorar su sexualidad y/o identidad de género
  • Amante del mismo género: algunas personas prefieren este término en lugar de "lesbiana", "gay" o "bisexual" para describir la atracción por personas del mismo género; a veces se acorta a "SGL" en inglés
  • Minoría sexual: persona o grupo cuya sexualidad difiere de la mayoría de la sociedad

Es importante tener en cuenta que el lenguaje de la sexualidad no está "terminado" y aún se está escribiendo. Lo mismo ocurre con la identidad de género (más adelante). El lenguaje es una herramienta poderosa para dar forma a la manera de entender el mundo en el que vivimos. Gran parte del progreso que hemos logrado en la forma de hablar y entender la sexualidad y la identidad de género proviene de pensadores y activistas feministas con fuertes conexiones con las comunidades de minorías sexuales y de género. El lenguaje siempre está cambiando a medida que las comunidades encuentran más formas de describir estos aspectos de su identidad, que son complejos y a menudo difíciles de definir.

Los términos anteriores describen diferentes identidades sexuales (a qué grupo se considera perteneciente una persona basado en su sexualidad), pero las sexualidades también se componen de deseos (por quién o qué se siente realmente atraída una persona) y comportamientos (en qué actos sexuales participa una persona). Podría parecer que todas estas partes de la sexualidad de una persona se alinearían limpiamente - por ejemplo, si una persona se siente atraída por las mujeres y tiene una pareja sexual que es una mujer, entonces eso significaría que definitivamente se identifica como lesbiana. Pero la sexualidad es menos rígida que eso en muchos casos.

Una persona puede tener relaciones sólo con mujeres pero sentirse atraída también a los hombres. También puede ocurrir al revés: Una mujer puede estar casada con un hombre durante años pero también puede sentirse atraída a otras mujeres aunque se identifique o no como bisexual. No todas las personas piensan en su sexualidad de la misma manera o con los mismos términos.

En Estados Unidos, la sexualidad entre personas del mismo sexo se ha vuelto más aceptable en las últimas dos décadas, y el número de personas que se identifican como lesbianas, gais o bisexuales está aumentando también por esta razón. Esto es especialmente cierto entre los adultos jóvenes (desde finales de la adolescencia hasta mediados de los 30). Los mileniales, la generación de personas nacidas aproximadamente entre 1980 y 1998, se consideran los primeros en crecer durante una época en la que la aceptación del colectivo LGBTQ había aumentado. La comunidad de minorías sexuales también tiene menos probabilidades de ser blanca que la población no LGB, según ha demostrado al menos una gran encuesta.

Las investigaciones también muestran que cuando las encuestas o los estudios preguntan a las personas por el género que les atrae o por las actividades sexuales en las que participan (en lugar de preguntarles con qué grupo se identifican en cuanto a su sexualidad), la población de personas que no son heterosexuales aumenta aún más. Es difícil decir exactamente a qué se debe esto, pero una de las razones puede ser que las personas no se sientan parte de un grupo o comunidad mayor basado en su sexualidad, aunque su comportamiento o sus deseos sean los mismos que los de aquellos que sí se identifican como parte de esa comunidad.

¿En qué se diferencia la sexualidad de la identidad de género?

Las letras "LGBTQ" incluyen la "T" de transgénero. Aunque es cierto que todas estas identidades agrupadas existen en comunidades que se entrelazan, también puede ser engañoso agrupar a las personas transgénero con las lesbianas, los gais, los bisexuales y los cuirs, porque estos son términos de orientación sexual. Transgénero es un término que describe una identidad de género. La identidad de género no es lo mismo que la sexualidad.

Como hemos comentado, mientras que la sexualidad describe el tipo de personas hacia las que una persona se siente atraída, la identidad de género describe quién una persona siente que es en su interior, independientemente del género que los demás supongan que es. Cuando la gente oye el término "identidad de género", la mayoría piensa en "masculino" y "femenino". Estos son los dos géneros del binario de género ("binario" significa que implica dos cosas). Aunque puede ser a lo que la mayoría de la gente está acostumbrada, el binario de género se considera limitante y opresivo porque no deja espacio para otras experiencias de identidad de género.

Además, la sociedad puede imponer duras consecuencias a las personas que se salen del molde binario. Por ejemplo, puede ser muy difícil para las personas cuya identidad de género se sale del binario tradicional encontrar espacios en los que estén a salvo del acoso y el peligro. En muchas zonas del mundo, incluido EE. UU., las personas transgénero y otras de género no conforme (vea las definiciones más abajo) son extremadamente vulnerables a la intimidación, las preguntas inapropiadas, el acoso y la violencia, no sólo en las escuelas, los hogares, los lugares de trabajo y las calles, sino también por parte de la policía y otras figuras de autoridad cuando piden ayuda.

Hay muchas identidades de género más allá e incluso dentro de las categorías de hombre y mujer. Un número creciente de personas está comenzando a entender que el género -al igual que la sexualidad- es un espectro, no un par de puntos fijos.

"Género" se confunde a menudo con "sexo". El sexo de una persona (normalmente masculino o femenino; en algunos casos, "intersexual", vea más adelante) es la etiqueta que se le asigna al nacer o incluso antes, basada en características biológicas como las partes del cuerpo o los cromosomas que tiene la persona. El género es un término amplio que describe todas las diferentes formas en que las sociedades y las culturas esperan que las personas piensen, luzcan y actúen según su sexo asignado. De nuevo, la identidad de género de una persona es lo que siente que es, independientemente de las expectativas de la sociedad.

Términos y definiciones relacionados con la identidad de género

He aquí algunas definiciones de términos que tienen que ver con el género:

  • Butch: alguien cuya identidad o expresión se inclina hacia la masculinidad; comúnmente asociado con las mujeres cuir masculinas/lesbianas pero puede referirse a cualquier género
  • Cisgénero: alguien cuya identidad de género coincide con el sexo que se le asignó al nacer
  • Femme: describe a una persona cuir de cualquier género que se presenta y actúa de manera tradicionalmente femenina; a menudo se asocia con las lesbianas femeninas/las mujeres cuir
  • Expresión de género: cómo las personas deciden mostrar su identidad de género externamente, a través de la ropa, la apariencia, el comportamiento, el lenguaje, la voz u otras características externas; también se denomina "presentación de género"
  • Minoría de género: persona o grupo cuya identidad de género difiere de la mayoría de la sociedad
  • Género no conforme: término amplio que se refiere a alguien que no se comporta de una manera que se ajusta a las expectativas tradicionales de género - o cuya expresión de género no encaja fácilmente en una sola categoría
  • Genderqueer (género cuir): alguien que rechaza las nociones de categorías fijas de género. Una persona que se identifica de esta manera puede verse a sí misma como hombre y mujer, ni hombre ni mujer, o completamente fuera de estas categorías
  • Intersexual: término general que describe una amplia gama de variaciones naturales del cuerpo de las personas que difieren de las estrechas definiciones de masculino o femenino. En algunos casos, los rasgos son visibles al nacer (por ejemplo, un bebé que tiene genitales que no son claramente masculinos o femeninos); en otros, no aparecen hasta la pubertad, o no se ven en el exterior en absoluto
  • No binarie: alguien que no se identifica exclusivamente como hombre o mujer. Las personas no binarias pueden identificarse como hombre y mujer, en algún punto intermedio o completamente fuera de estas etiquetas. Muchas personas no binarias también se identifican como transgénero, aunque no todas lo hacen
  • Transgénero: alguien cuya identidad y/o expresión de género es diferente del sexo que se le asignó al nacer (a menudo en un certificado de nacimiento). Como la identidad de género y la sexualidad son dos cosas distintas, las personas transgénero pueden identificarse como heterosexuales, gais, lesbianas, bisexuales, etc.
  • Dos Espíritus: término general utilizado por algunos pueblos indígenas de Norteamérica para describir las identidades de género más allá del binario de hombre y mujer

Compartir pronombres

Es importante reconocer el papel del lenguaje cuando hablamos de la identidad de género, incluidos los pronombres. Los pronombres (por ejemplo, ella/ellas; él/ellos; elle/elles) describen a una persona o cosa, especialmente cuando no están presentes. La gente suele utilizar los pronombres basándose en el nombre o la apariencia de los demás, sin saber qué pronombres quiere utilizar esa persona.

Aunque a menudo es cierto que las personas utilizan los pronombres "él" cuando se identifican como hombre y los pronombres "ella" cuando se identifican como mujer, no siempre es así. Por ejemplo, una persona puede creer que otra se identifica como mujer y luego descubrir que esa persona utiliza el pronombre "él". Además, una persona puede identificarse como mujer cisgénero y utilizar pronombres de género neutro como "elle/elles". "Ze/hir" o "ze/zir" son otros pronombres menos conocidos que no tienen un género específico asociado. Las suposiciones sobre los pronombres de las personas no siempre son precisas y pueden ser hirientes.

Al igual que la gente generalmente quiere que se le llame por el nombre correcto, referirse a una persona por su pronombre personal es una forma de mostrarle respeto. Puede intentar compartir sus propios pronombres (o ponerlos en su etiqueta de identificación) cuando conozca a gente nueva. Esto invita a los demás a compartir sus pronombres con usted, si así lo desean. También ayuda a combatir la idea de que la gente puede saber la identidad de género de una persona sólo con mirarla.

En cada vez más entornos de grupo, se pide a las personas que compartan los pronombres que utilizan. Esto puede formar parte de la creación de un entorno acogedor para las personas transgénero, no binarie, de género no conforme e intersexuales, así como para otras personas cuya identidad y/o expresión de género no está ligada al binario de género. Sin embargo, debido a las preocupaciones sobre el acoso y la violencia descritas anteriormente, es importante ser consciente de que puede no ser seguro para algunas personas revelar que son de género no conforme a través de compartir sus pronombres.

Sexualidad y estigma

En la mayoría de las culturas del mundo, existe cierto nivel de estigma contra las personas que no son estrictamente heterosexuales. Esto puede manifestarse en forma de suposiciones casuales y cotidianas de que todo el mundo es heterosexual (heteronormatividad). Estas suposiciones son comunes y se presentan en comentarios como "¿Dónde está tu marido?" a una mujer que puede o no tener relaciones con hombres. Estas interacciones pueden parecer inofensivas, pero revelan la creencia generalizada de que la heterosexualidad es la "norma", lo que facilita que continúe la violencia anti-LGBTQ, e incluso en las políticas y las leyes. Además, no siempre es una elección de la mujer estar con un hombre. En algunas comunidades y circunstancias, el matrimonio puede ser forzado para las mujeres y la violencia de pareja íntima puede hacer que sea peligroso para las mujeres dejar una relación. Consulte nuestra hoja informativa sobre la violencia contra las mujeres para obtener más información.

En muchas zonas, no es seguro para una persona que no sea heterosexual ser abierta sobre su sexualidad, o comportarse en público con una pareja cuir como lo harían las parejas heterosexuales, por miedo a la violencia. Y en 69 países (según datos de diciembre de 2020), la sexualidad entre personas del mismo sexo va en contra de la ley. Por ejemplo:

  • En Tanzania, en 2018, un destacado político ordenó la redada y el arresto de personas LGBTQ en la capital del país
  • Una ley ugandesa de 2014, llamada por algunos "proyecto de ley para matar a los gais", pretendía castigar las relaciones entre personas del mismo sexo con cadena perpetua o incluso con la pena de muerte. Más tarde se determinó que la ley no era válida, pero dio lugar a un enorme aumento en violencia contra las personas LGBTQ, incluido el asesinato de un destacado activista
  • Una ley ambigua aprobada en Rusia en 2013 convirtió en ilegales prácticamente todas las muestras públicas de identidad cuir; posteriormente se produjeron numerosos delitos de odio contra la comunidad LGBTQ. También ha habido numerosos informes de tortura, e incluso algunas muertes, de miembros de la comunidad LGBTQ por parte de las fuerzas policiales en la región sur de Chechenia en los últimos años. Las solicitudes de asilo de Rusia a EE. UU. se han disparado durante este tiempo y siguen aumentando cada año.
  • Aunque EE. UU. suele ser un destino para las personas que buscan seguridad frente a la violencia debida a su sexualidad, este país también tiene un preocupante historial de violencia y leyes prejuiciadas contra las comunidades LGBTQ. Por ejemplo, las mujeres transgénero tienen más de cuatro veces más probabilidades de ser asesinadas en EE. UU. que las mujeres cisgénero y la mayoría de estas víctimas son mujeres transgénero de color. Y hasta que decisiones bastante recientes de la Corte Suprema de EE. UU. cambiaron las leyes, la sexualidad entre personas del mismo sexo era ilegal en muchos estados de EE. UU. (hasta 2003), y el matrimonio entre personas del mismo sexo no era permitido en todos los estados (hasta 2015).

El temor por su seguridad y su vida lleva a numerosos miembros de la comunidad LGBTQ mundial a buscar asilo fuera de sus países de origen, en naciones con políticas y entornos más amigables para las personas LGBTQ.

Aun así, incluso en países en los que una persona puede ir a la cárcel por ser quien es y amar a quien ama, la gente sigue resistiendo, formando comunidades y organizaciones, y conectándose y luchando los unos por los otros. Y hay avances: por ejemplo, en 2018, el Tribunal Supremo de la India dictaminó por unanimidad la eliminación de una ley que anteriormente había tipificado como delito las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.

Estigma y sexualidad en la comunidad del VIH

Es ampliamente conocido que la abogacía LGBTQ moderna fue moldeado por el activismo inicial relacionado con el VIH. Ciertamente, había comunidades y activismo gay antes de la epidemia del VIH. Sin embargo, al principio de la epidemia, muchos más hombres gais estaban en el clóset (ocultando su sexualidad) y en muchos lugares había pocas comunidades gais fuertes. Durante mucho tiempo (e incluso hoy en día en algunas zonas), la sociedad creía que el VIH y el SIDA afectaban exclusivamente a los hombres gais. El estigma de ser gay y de tener (o ser vulnerable al) VIH se alimentaba mutuamente y avivaba las llamas del odio y el miedo público hacia estas comunidades superpuestas. Consulte nuestra hoja informativa sobre el estigma para obtener más información.

Que los hombres gais salieran del clóset en masa y fueran visibles fue una táctica importante para luchar por los avances en el tratamiento, la atención y la política del VIH. Los hombres que lucharon por salir del clóset como homosexuales y viviendo con VIH (o que no eligieron salir ellos mismos, sino que fueron sacados del clóset por otros) regularmente sufrieron grandes consecuencias, perdiendo familias, trabajos, a menudo toda su vida anterior. La comunidad del VIH en su conjunto debe mucho a su valor y a sus luchas, que siguen salvando vidas en todo el mundo.

Los hombres gais siguen siendo la cara más visible de la comunidad del VIH en muchas partes del mundo. Y aunque a veces se reconoce el papel de las activistas lesbianas a lo largo de la historia del activismo del VIH, se habla muy poco de las mujeres viviendo con VIH cuyas relaciones principales son con otras mujeres o con hombres transgénero. Dado que la sexualidad es fluida, algunas mujeres cuya atracción duradera es hacia otras mujeres pueden haber estado antes con hombres; pero en la comunidad del VIH, a menudo se asume que las mujeres viviendo con VIH deben estar con hombres o deben desear estarlo. El riesgo extremadamente bajo de transmisión del VIH entre mujeres durante las relaciones sexuales se suma a esta suposición, pero no todas las mujeres adquieren el VIH a través del sexo.

Las investigaciones nos han demostrado que las mujeres transgénero son muy vulnerables al VIH -se cree que aproximadamente una de cada cinco mujeres transgénero de EE. UU. vive con VIH- y necesitamos continuar y ampliar los esfuerzos de investigación y defensa para atender sus necesidades. Para más información, consulte nuestra hoja informativa sobre las mujeres trans viviendo con VIH. Los hombres transgénero también son vulnerables, especialmente los que tienen relaciones sexuales con hombres cisgénero. Pero la sexualidad de los hombres transgénero y el riesgo de contraer el VIH no están bien estudiados ni comprendidos. Aparte del riesgo de contraer el VIH, es importante comprender y documentar las experiencias y las necesidades sanitarias únicas de todos los sectores de nuestras comunidades.

Otra realidad para muchas mujeres, especialmente en la comunidad del VIH, es la supervivencia de la violencia sexual e íntima. A diferencia de la población general de mujeres, las mujeres viviendo con VIH tienen tasas mucho más altas de abuso sexual en la infancia, violencia de pareja íntima y otros traumas. Las experiencias pasadas o actuales de trauma pueden cambiar la forma en que una persona experimenta su sexualidad. Por otra parte, para muchas mujeres, nombrar y reclamar su propia identidad sexual, en sus propios términos, forma parte de la sanación del trauma pasado. Para más información, consulte nuestra hoja informativa sobre el trauma y el VIH.

Encontrar la voz, encontrar la comunidad

Parte de la razón por la que existen comunidades de personas tan unidas basadas en la sexualidad es por razones de seguridad, para poder identificar espacios donde la gente pueda acudir en busca de apoyo, para ser ellos mismos, para encontrar a otras personas que luchen por ellos cuando se topen con el estigma y otros retos en la comunidad en general. Pero como la sexualidad es fluida, la forma en que las personas se identifican puede cambiar con el tiempo. Por ejemplo, una mujer que ha estado con hombres la mayor parte de su vida puede encontrarse en una relación con una mujer y establecer nuevas conexiones con comunidades de lesbianas y/o mujeres bisexuales. Cuando las personas dan pasos para vivir en la verdad de su sexualidad, especialmente si la forma en que han vivido antes es diferente, pueden preocuparse de que esto cause una ruptura con las comunidades con las que se identificaban antes. Puede ser importante conectarse con comunidades que acojan la diversidad, así como la fluidez, de la sexualidad.

Incluso hoy en día, cuando se ha avanzado mucho en los derechos de las mujeres y del colectivo LGBTQ en muchas zonas del mundo, se sigue necesitando mucho valor para que las mujeres se abran a su sexualidad y a la verdad de su complejidad. Si esto forma parte de su trayectoria, sepa que ¡no está sola!

Existen grupos locales, nacionales e internacionales que celebran la diversidad sexual y afirman la forma en que usted decide identificarse. Puede encontrar algunas de esas organizaciones a continuación. Las comunidades en línea de personas LGBTQ también han florecido desde los albores del Internet y pueden ser más accesibles que los grupos en persona para las personas que viven en zonas aisladas o que necesitan tener más discreción sobre su sexualidad en su vida cotidiana. Las plataformas de redes sociales como Facebook, si tiene acceso a ellas, también son buenos lugares para buscar comunidades con las que conectar.

Varias de las blogueras de Una Chica Como Yo de The Well Project han escrito sobre la sexualidad y la identidad de género: comparten sus voces para que otras personas puedan tener un trayecto más fácil. Sea cual sea su trayectoria con el género y la sexualidad, esperamos que sus experiencias le inspiren a ser usted misma y a vivir su verdad.

Un agradecimiento especial a Tonia Poteat, PhD, PA-C, MPH, de UNC-Chapel Hill y a la Iniciativa de Investigación sobre el VIH/SIDA en Mujeres de The Well Project, por su consulta especial para esta hoja informativa.

Organizaciones enfocadas en la sexualidad y la diversidad de género:​

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