Encontrando una cura para el VIH

Submitted on Jul 13, 2023

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Cápsulas rojas y azules con doble hélice en el interior.

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Índice

Aunque parece que algunas personas se han curado del VIH en circunstancias especiales, actualmente no existe una cura general para este virus. Consulte nuestra hoja informativa sobre Estrategias de investigación relacionadas con la cura del VIH (en inglés) para obtener información sobre lo que los científicos están intentando hacer para desarrollar dicha cura. La hoja informativa actual ofrece información sobre los distintos tipos de curas, los retos que se presentan en su desarrollo y lo que la investigación significa para las mujeres.

¿Qué significa "Cura"?

Puede parecer bastante simple. Dependiendo de con quién hable, una cura para las personas viviendo con VIH se puede definir como:

  • Vivir sin tratamiento
  • No transmitir el VIH a los demás
  • Ya no tener ningún virus en el cuerpo

Hay varios términos actualmente usados en la investigación relacionada a la cura del VIH. Todos ellos suponen que una persona ya no necesita tomar los medicamentos contra el VIH, al menos durante largos períodos de tiempo:

  • Erradicación o eliminación completa: eliminar todo el virus de todos los lugares del cuerpo; a veces denominado como una "cura completa"
  • Control duradero sin antirretrovirales (TAR): el VIH aún puede estar en el cuerpo, pero no está activo; el cuerpo no se ha deshecho completamente del VIH, pero el virus no puede afectar la salud y no se puede transmitir a otros; a veces también denominado "cura funcional"
  • Remisión: un término tomado del campo del cáncer, significa que el VIH ya no está activo en el cuerpo; no hay garantía de control de por vida del virus y sugiere la necesidad de un monitoreo continuo (para asegurarse de que el VIH aún esté inactivo)

¿Por qué se tarda tanto el encontrar una cura?

Para los que viven con el VIH, puede parecer que a los científicos le está tomando una eternidad encontrar una cura para el virus. Considerando la cantidad de medicamentos que existen para tratar el VIH, seguramente habrían encontrado una forma de eliminar al virus de una vez por todas, ¿no?

Desafortunadamente, varios factores contribuyen a por qué se tarda tanto en encontrar una cura. El primer conjunto de estos se trata más de la investigación para encontrar una cura que el virus en sí. Estos incluyen limitaciones en nuestra capacidad global para estudiar el VIH en laboratorios, financiar investigaciones para la cura e incluso encontrar personas dispuestas a participar en los estudios.

Factores específicos del VIH

También hay varios factores específicos del VIH y cómo actúa en el cuerpo que contribuyen al tiempo que lleva encontrar una cura. Primero, el VIH produce proteínas diseñadas específicamente para vencer nuestras respuestas inmunológicas naturales. En segundo lugar, el VIH no solo existe en varias cepas diferentes, sino que también muta (hace cambios en su código genético) tan rápidamente que puede circunvalar fácilmente los ataques de nuestro sistema inmune y desarrollar resistencia a los medicamentos.

El VIH "se esconde" de nuestro sistema inmunitario al insertar su material genético dentro de nuestros propios genes. Su material genético (ADN) puede esconderse en nuestros cuerpos en células infectadas inactivas que nuestro sistema inmunitario no reconoce (reservorios virales; más detalles a continuación). El VIH también puede permanecer allí donde el sistema inmunitario tiene un acceso limitado, como en el cerebro y en ciertas partes importantes de nuestros ganglios linfáticos.

Los medicamentos actuales contra el VIH no pueden eliminar el ADN del VIH de estas células ni sacarlo directamente de las células infectadas, pero sí evitan que el virus se reproduzca en grandes cantidades. Para proporcionar una cura, necesitaríamos entender dónde se encuentran estos reservorios virales, cómo se forman y cómo eliminarlos.

Reservorios de VIH

El VIH persiste en el cuerpo formando reservorios. Los reservorios de VIH se refiere a una colección de células infectadas con VIH que están inactivas, "en reposo" o latentes. El VIH puede no estar en el torrente sanguíneo, pero aún puede ocultarse en reservorios. En algún momento, el VIH puede reactivarse, regresar al torrente sanguíneo e infectar otras células. Una cura para el VIH sería eliminar por completo el VIH en los reservorios para que esto no pueda suceder.

Existen varios reservorios conocidos dentro del cuerpo, incluidas las células inmunitarias en el intestino, el tejido linfoide, la sangre, el cerebro, el tracto genital y la médula ósea. No está claro cuándo se establecen los reservorios, pero investigaciones recientes sugieren que podría ser tan temprano como 24 horas después de la infección inicial.

La investigación también sugiere que cuanto antes una persona recibe tratamiento contra el VIH, los tamaños de sus reservorios podrían ser menores. El tratamiento temprano también puede evitar que se formen reservorios en algunas áreas del cuerpo. Es importante mantener el tamaño del reservorio pequeño porque las personas con reservorios más grandes experimentan una mayor y más persistente activación inmune.

Mantener el sistema inmune constantemente activado o "encendido" puede provocar fatiga e inflamación crónica. Se cree que la inflamación crónica en personas viviendo con VIH es responsable por varias afecciones que normalmente se observan en personas de edades avanzadas viviendo sin VIH, como la enfermedad cardíaca, pérdida ósea (en inglés), enfermedad renal y ciertos cánceres (en inglés) no relacionados con el SIDA.

Debido a que algunas estrategias actuales de curación tienen como objetivo eliminar los reservorios del VIH, estas estrategias pueden funcionar mejor en las personas que inician el tratamiento contra el VIH muy temprano y tienen menos o menores reservorios que tienen que ser eliminados.

La niña de Mississippi

Está claro que el tratamiento temprano del VIH no es una cura para el VIH. Una paciente conocida como la "niña de Mississippi", por ejemplo, adquirió el VIH al nacer y comenzó a tomar medicamentos contra el VIH solo 30 horas después del nacimiento. La niña tomó medicamentos contra el VIH durante 18 meses, luego se detuvo el tratamiento. Pensaban que la niña se había curado del VIH, ya que no había VIH detectable en su torrente sanguíneo durante más de dos años sin tratamiento contra el VIH. Sin embargo, a los cuatro años, la niña tenía una carga viral detectable y mostró una disminución en su recuento de CD4. El caso de la niña de Mississippi, aunque no fue una historia exitosa sobre una cura para el VIH, sí demuestra que el tratamiento temprano contra el VIH puede eliminar los reservorios por un plazo de tiempo dentro del cual posiblemente no se necesitarían medicamentos contra el VIH.

Investigación relacionada con la cura y las mujeres viviendo con VIH

A nivel mundial, las mujeres representan aproximadamente el 51% de todas las personas viviendo con VIH; sin embargo, muy pocas mujeres han participado en investigaciones sobre la cura del VIH. Para muchos investigadores es importante estar seguros de que, cuando llegue el momento de la cura del VIH, las mujeres tendrán la oportunidad de beneficiarse.

A principios de la epidemia del VIH, las personas viviendo con VIH se unieron a los ensayos clínicos de medicamentos contra el VIH que podrían ayudarles a ellos y a otras personas de sus comunidades a seguir con vida. En el caso de los estudios de curación del VIH, se pide a las personas con VIH que participen para avanzar la ciencia para que algún día, otras personas con VIH puedan curarse; pero los participantes actuales no obtendrán estos beneficios clínicos. De hecho, participar en una investigación sobre la cura podría incluso exponerles a riesgos para la salud, ya que algunos estudios sobre la cura pueden requerir que los participantes dejen de tomar sus medicamentos para el VIH (lo que se conoce como "interrupción analítica del tratamiento" o IAT) durante algún periodo de tiempo a lo largo del estudio. Durante este tiempo, los participantes ya no se considerarían "viralmente suprimidos" y podrían transmitir el VIH a sus parejas sexuales. Como consecuencia, existen consideraciones adicionales para las parejas sexuales de las personas que participan en estudios de IAT con el fin de minimizar el riesgo de transmisión del VIH durante la interrupción del  tratamiento, incluida la oferta de profilaxis preexposición (PrEP) y otras opciones para la prevención del VIH.

En 2020, un grupo de investigadores estadounidenses evaluó si las personas viviendo con VIH estarían dispuestas a participar en estudios sobre la cura del VIH teniendo en cuenta los posibles riesgos y beneficios. El grupo de investigadores incluía a personas con VIH y a organizaciones comunitarias como The Well Project que las representan. Los participantes en la encuesta eran mucho más diversos que en estudios anteriores. Los investigadores hallaron diferencias en las preferencias y los motivos para participar dependiendo del género, algo que no se hubiera encontrado si no se hubiesen incluido mujeres (cisgénero y transgénero) en el estudio.

Por ejemplo, las mujeres cis y trans se inclinaban menos que los hombres cis a querer probar una nueva estrategia de cura del VIH en lugar de sus medicamentos diarios contra el VIH. En general, era poco probable que la mayoría de las personas que participaron en el estudio cambiaran a un método de cura del VIH si se producía un aumento del riesgo de transmitir el VIH a su pareja, aunque fuera mínimo. Especialmente en la era de Indetectable es igual a Intransmisible (I=I), en la que tomar medicamentos eficaces contra el VIH hace imposible la transmisión a una pareja sexual, el miedo a interrumpir el tratamiento contra el VIH y transmitirlo sigue siendo uno de los factores más importantes que podría impedir que las personas viviendo con VIH participen en la investigación para la cura. Otro estudio realizado por un grupo diverso de investigadores descubrió que cuando las mujeres (o sus parejas) participen en una investigación sobre la cura que incluya IAT será importante prestar atención a la dinámica de poder entre las parejas –incluidas las preocupaciones en torno a la divulgación o la posible violencia de pareja íntima.

Los factores que llevaron a las mujeres cis y trans a interesarse por participar en un ensayo clínico fueron diferentes que en el caso de los hombres cis. Incluían apoyos como visitas regulares con enfermeras, recibir una remuneración, ayuda con el transporte hasta el lugar del estudio y tener una comida mientras estaban allí. En un estudio que se está llevando a cabo en una zona de Sudáfrica donde las tasas de pobreza, desempleo y VIH son extremadamente altas, los investigadores han trabajado con miembros de la comunidad para desarrollar un programa de empoderamiento para mujeres jóvenes sexualmente activas que ha sido un éxito a la hora de proporcionar formación en habilidades para la vida y el trabajo, así como apoyo para la prevención del VIH. Las mujeres se hacen análisis de sangre semanales y, cuando se detectan casos de VIH, las participantes tienen acceso inmediato a los medicamentos contra el VIH, mientras que los científicos pueden estudiar las respuestas inmunitarias muy poco después de la adquisición del VIH. Esta información será valiosa para desarrollar estrategias de curación

Es sumamente importante que las mujeres viviendo con VIH participen en todos los niveles de la investigación sobre la cura del VIH, incluido el diseño de los estudios. Cuando se está determinando cómo se llevará a cabo un estudio y se incluye un amplio abanico de personas que se verán afectadas por un medicamento o un proceso que se está estudiando, todos los aspectos de ese estudio serán más útiles, fructíferos y seguros.

¿Dónde nos encontramos ahora?

De alguna manera, la búsqueda de una cura para el VIH y el fin de la pandemia se asemeja a la lucha contra el cáncer. Hace algunas décadas, la infección por el VIH era casi siempre fatal. Luego comenzamos a encontrar terapias que pudieran retrasar la progresión de la enfermedad. Ahora, hay múltiples terapias antirretrovirales que se pueden usar para tratar el VIH. Las personas que viven con el VIH y toman medicamentos contra el VIH pueden vivir vidas largas y saludables, en muchos casos, igual de largas que la de personas viviendo sin VIH.

Si bien aún no tenemos una cura, los científicos son prudentes y optimistas. Los investigadores han aprendido a ser humildes debido a los eventos que parecían ser avances y no lo fueron. Sin embargo, sabemos mucho más sobre el VIH que en el pasado, continuamos ampliando ese conocimiento y tenemos varias buenas pistas. Quizás lo más importante es que tenemos determinación y esperanza.

The Well Project desea agradecer a Karine Dubé, DrPH (UNC-Chapel Hill) y Danielle M. Campbell, MPH (Universidad Charles R. Drew) por las minuciosas revisiones y actualizaciones del contenido de la hoja informativa en 2022; así como a Rowena Johnston, PhD (Amfar) y David Evans (Project Inform) por su ayuda en la autoría de la edición original de esta hoja informativa.

Traducción y Adaptación por Paulette Urrutia, MSII y Carmen D. Zorrilla, MD del Centro de Estudios Materno Infantiles del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad De Puerto Rico.

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