Mujeres mayores: en riesgo por el VIH

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Índice

ONUSIDA estima que 4.2 millones de adultos mayores (más de 50 años) están viviendo con VIH en todo el mundo; de estos, más de la mitad saben que tienen el virus. Esto significa que el 13 por ciento de todas las personas viviendo con VIH son adultos mayores. Seis de cada diez de estos adultos mayores viviendo con VIH viven en el África subsahariana.

En EE. UU., el VIH comenzó principalmente como una enfermedad de hombres jóvenes. Hoy, sin embargo, la epidemia afecta a hombres y mujeres de todas las edades, incluidas las mujeres mayores. Aunque 50 años pueda no parecer una edad de "mayores", es la edad utilizada por las organizaciones para realizar un seguimiento de las estadísticas relacionadas con la salud. Casi la mitad de todas las personas que viven con VIH en los EE. UU. tienen 50 años o más.

Mujeres mayores: un grupo pasado por alto

Las mujeres mayores son a veces ignoradas en los debates sobre la prevención y atención del VIH. Es importante que las mujeres mayores, sus proveedores de atención sanitaria y sus familias entiendan cómo el virus puede afectar y está afectando a este grupo.

  • El número de mujeres mayores de 45 años viviendo con VIH en EE. UU. ha seguido creciendo en los últimos años. En 2013, las mujeres mayores de 45 años representaban más de la mitad de las mujeres viviendo con VIH (56 por ciento). En 2016, más de un tercio de nuevos diagnósticos de VIH entre las mujeres sucedió en las que tenían 45 años o más. Estas cifras reportadas son probablemente más pequeñas que el número real de mujeres mayores que viven con el VIH. Muchas personas no se hacen la prueba del VIH y, por lo tanto, no se les diagnostica, a pesar de que hayan estado viviendo con el virus durante varios años.
  • A pesar del mito de que las personas mayores no tienen relaciones sexuales, muchas mujeres mayores son sexualmente activas. Un estudio mostró que cerca de tres de cada cuatro personas de entre 57 a 64 años habían tenido relaciones sexuales en el último año, al igual que más de la mitad de las personas de 65 a 74 años. Las mujeres mayores corren un mayor riesgo de contraer el VIH durante las relaciones sexuales porque sus paredes vaginales son más delgadas y su vagina está más seca que en las mujeres más jóvenes. Esto puede causar desgarros en el área vaginal.
  • Muchas mujeres mayores de 50 años están pensando en comenzar nuevas relaciones (en inglés) después de que una relación a largo plazo termina o su pareja muere. Las mujeres que han estado en relaciones monógamas durante muchos años y ahora están volviéndose sexualmente activas con nuevas parejas pueden no pensar que están en riesgo de contraer el VIH. Pueden sentirse incómodas hablando de infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ITS o ETS) o sexo seguro con sus parejas o proveedores de atención médica, y puede que no sepan cómo protegerse a sí mismas.
  • Asimismo, es posible que las mujeres mayores no estén al día sobre las opciones más nuevas para la prevención del VIH, como la PrEP. La PrEP, o profilaxis previa a la exposición, implica tomar medicamentos contra el VIH antes de exponerse al VIH para evitar contraer el virus. Para obtener más información, consulte nuestra hoja informativa sobre la PrEP para mujeres.
  • Muchas mujeres mayores han pasado por la menopausia y, por tanto, no usan condones como método anticonceptivo. Sin embargo, los condones pueden prevenir la propagación de infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ITS o ETS) a cualquier edad. Para más información, lea nuestra hoja informativa sobre Hablar con su pareja sobre condones (en inglés).
  • Es más probable que las mujeres mayores viviendo con VIH sufran invisibilidad y aislamiento, manteniendo su estado oculto de amigos y familiares. Pueden tener miedo de revelar que tienen el VIH debido al estigma que rodea al virus.
  • Debido a que muchas personas en la comunidad del VIH no son conscientes del virus entre las personas mayores (especialmente las mujeres), este grupo de edad ha quedado fuera de la educación, la investigación y los ensayos clínicos (en inglés) de prevención del VIH.
  • Las mujeres mayores que se inyectan drogas, corren el riesgo de contraer el VIH compartiendo agujas y otros instrumentos relacionados con las drogas (en inglés).
  • Las personas mayores no son rutinariamente sometidas a pruebas de detección del VIH. Proveedores de atención médica pueden sentirse incómodos haciendo preguntas de pacientes mayores sobre sus comportamientos sexuales o creen que las mujeres mayores no son sexualmente activas. Por lo tanto, cuando se enfrentan a un paciente mayor con síntomas similares a la gripe, muchos profesionales de la salud no piensan en la prueba del VIH. Esto significa que a las mujeres mayores a menudo no se les diagnostica el virus hasta que no hayan alcanzado una etapa más avanzada de la enfermedad del VIH.

¿Qué hacer?

Hay muchas cosas que las mujeres mayores pueden hacer para prevenir la propagación del VIH y tener una vida más saludable durante la segunda mitad de la vida.

Comprender el VIH: el conocimiento es poder

En primer lugar, es importante que las mujeres mayores tengan la información correcta acerca de lo que es el VIH y cómo se propaga (transmite) de persona a persona. Para obtener más información, vea nuestras hojas informativas sobre ¿Qué son el VIH y el SIDA? y La transmisión del VIH. Si ha oído rumores o historias sobre el VIH, lea nuestra hoja informativa sobre los mitos sobre el VIH para discernir entre la realidad y la ficción.

La edad no la protege de contraer o transmitir el VIH. Practicar el sexo seguro puede reducir el riesgo de contraer el VIH. Lo mismo pasa al usar agujas limpias durante la inyección de drogas. Para obtener más información, consulte nuestras hojas informativas sobre el sexo más seguro y limpiar el equipo de inyección de drogas (en inglés).

Hacerse la prueba

Para evitar que las personas mayores contraigan el VIH, debemos asegurarnos de que entienden la necesidad de realizarse la prueba del VIH y el diagnóstico temprano. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ahora recomiendan que todas las personas de 13 a 64 años de edad sean examinadas rutinariamente para detectar el VIH en todos los entornos de atención médica. Siendo mayor de 64, todavía tiene que hacerse la prueba del VIH si es sexualmente activa. Además, los CDC recomiendan que todos los proveedores de atención médica animen a los pacientes y a sus posibles parejas sexuales a hacerse la prueba del VIH antes de comenzar una nueva relación sexual.

Si puede haber estado expuesta al VIH, no importa cuál sea su edad, es importante hacerse la prueba del VIH y hablar de la profilaxis postexposición (PEP) con su proveedor. La PEP significa tomar medicamentos contra el VIH para prevenir la adquisición del VIH después de haber estado expuesta al virus. La PEP debe tomarse dentro de las 72 horas de haber sido expuesta al VIH y debe tomarse durante 28 días.

Si da positivo en una prueba de VIH, no hay por qué darse por vencida (lea nuestra hoja informativa ¿Acaba de recibir resultado positivo de la prueba del VIH?). Con una actitud positiva y un buen conjunto de medicamentos contra el VIH, es posible convivir con el VIH hasta bien avanzada la vejez. Actualmente, el VIH se considera una enfermedad crónica manejable. Si da negativo, puede aprender como permanecer así. Por último, conocer su estado de VIH es una manera importante de prevenir la transmisión del VIH a otras personas que le importan.

Desafortunadamente, la información sobre el VIH a menudo se olvida de las personas mayores. No solemos ver el rostro de una persona mayor o de la tercera edad en carteles sobre la prevención del VIH. Los proveedores de servicios de salud y sociales deben reconocer que sus pacientes y clientes que envejecen están en riesgo de contraer el VIH. Los proveedores también deben preguntar a los pacientes mayores sobre su historial sexual y de drogas. Las mujeres mayores también necesitan informar a sus proveedores de atención médica sobre cualquier uso de drogas inyectables o experiencias sexuales que las pongan en riesgo de contraer el VIH, así como cualquier tipo de violencia física o sexual en su vida. También mencione cualquier otro evento o situación que crea que la haya puesto en riesgo de contraer el VIH, tales como hacerse un tatuaje sin estar seguros de que el artista de tatuajes use agujas desechables estériles. Compartir con el proveedor de atención médica información precisa es la mejor manera de proteger su salud y asegurarse de que recibirá una buena atención médica.

Mujeres mayores viviendo con VIH

Hay varias formas en que vivir y envejecer con VIH son diferentes del envejecimiento sin el virus. Si usted es una mujer mayor que vive con el VIH, le pueden interesar nuestras hojas informativas sobre la menopausia y el VIH (en inglés) y la vejez y el VIH. También asegúrese de consultar nuestra hoja informativa sobre el cuidado de su corazón, ya que la enfermedad cardíaca es la principal causa de enfermedad y muerte entre las mujeres en todo el mundo, independientemente de su estado de VIH, y a menudo esto no es reconocido.

Esta traducción se hizo posible gracias a la colaboración de Translators Without Borders.

 

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