Traducido del inglés | Read this blog in English
A principios de este nuevo año, decidí comenzar de cero. Volver a construir sobre una nueva fundación y recordarme que soy capaz de hacer cosas grandes y hermosas.
Hace tiempo dije que me había convertido en una sombra de mí misma. Estaba buscando la fuerza y el coraje para levantarme de nuevo y regresar a lo que siempre he amado. Hoy sé que la lucha más difícil a la que me he enfrentado es mental, pero quedarme en cama no cambiará nada.
Recientemente, después de meses de negociación, mi hermana finalmente me envió una cámara. Sabía que sería más que una cámara; probablemente era el recordatorio que necesitaba para reconectarme con mi pasión y hacer lo que siempre he amado.
Durante los días festivos, comencé a salir de nuevo, asistir a eventos a los que solía asistir antes, simplemente para sentirme reconectada. Tomé unas cuantas fotos, las compartí en mis redes sociales y la respuesta fue la misma que hace dos años.
Pensé que mi ausencia significaría que me habían olvidado, reemplazado… pero nada cambió. Las fotos que tomé circularon en páginas y grupos de Facebook, y me sentí increíblemente feliz. Feliz porque me motiva a hacer aún más, y porque es comprobante de que sigo teniendo un lugar ahí. Por ahora, nadie puede quitármelo.
Es una cámara nueva y todavía necesito tiempo para acostumbrarme a ella, pero ya estoy encantada con lo que estoy creando con ella. A lo mejor, esto es lo que mi felicidad realmente necesitaba.
No quiero seguir limitando mi felicidad. He pasado por momentos tan oscuros en mi vida que me rehúso a privarme de esta pequeña luz.
El 2026 es un año de renovación para mí. Me voy a volver a descubrir a mí misma, a enamorarme de nuevo de la vida, y lo más importante, vivir sin preocuparme por lo que piensan los demás.


